28 MUJERES VÍCTIMAS DEL CONFLICTO ARMADO DISEÑAN ARTESANÍAS EN MACRAMÉ

El SENA fue el encargado de brindar la capacitación a las mujeres en el Punto de Atención a Víctimas de Bucaramanga, lugar en el que también se realizó la exposición y venta de los productos elaborados.

Bucaramanga, septiembre 28 de 2018. Ruth Marina Rodríguez y Estefanía Gómez, hacen parte del grupo de 28 mujeres víctimas del conflicto armado que recibieron un curso de formación de 40 horas por parte del SENA para construir sus unidades productivas. Las participantes recibieron sus diplomas de certificación como Diseñadoras de Artesanías en Macramé.

“Trato de avanzar en mi unidad productiva en cada oportunidad que Dios me da en estos cursos, aprendo día a día, aprendí pulsera en telar, he salido adelante, estoy vendiendo y ya me hacen pedidos gracias a esta unidad productiva que he conformado” destacó Ruth Marina Rodríguez.

Estefanía Gómez, tomó el curso con su hija y ahora tienen la posibilidad de seguir su proyecto: “espero que hagan más cursos, aprendimos muchas cosas y ya pensamos en montar un negocio con mi hija” Gloria Mantilla instructora del SENA explicó en qué se especializaron las mujeres: “se les enseñó la producción de collares, aretes, pulseras y llaveros para que ellas puedan vender y crear su empresa y comercializar a nivel nacional e internacional y ya los frutos se están viendo”

El acto de entrega de los diplomas estuvo acompañado por Martha Cecilia Guarín Lizcano directora territorial de la Unidad para las Víctimas, representantes del SENA y la Agencia Pública de Empleo de Bucaramanga, así como instructoras y funcionarios de las diferentes entidades.

Martha Guarín directora territorial de la Unidad para las Víctimas destacó el emprendimiento de estas mujeres: “esta capacitación es en artesanías en macramé a mujeres víctimas y se realizó en el Punto de Atención de Bucaramanga, el SENA puso un instructor y hoy estamos entregando los diplomas y la exposición de sus trabajos, hoy nos reportaron que han tenido ganancias aproximadas de tres millones de pesos con la venta de estos productos y es una satisfacción para  la Unidad teniendo  en cuenta que dentro de las medidas de reparación integral están las de incluir a las víctimas en el sector productivo y gracias a estos talleres y cursos se propicia una actividad económica que les permita producir el sustento para sus familias”.