EN BUCARAMANGA ¡SÍ SE PUEDE! IMPLEMENTAR UNA MOVILIDAD SOSTENIBLE

El desarrollo de cicloinfraestructura, la expansión del servicio de Metrolínea y la transformación de espacios públicos mediante el urbanismo táctico, son los ingredientes de la nueva fórmula de movilidad de Bucaramanga. Cambiar la pirámide con la que se ha venido trabajando el tema de movilidad en Bucaramanga, no ha sido tarea fácil para el Gobierno de los Ciudadanos. Aunque la respuesta parezca obvia, el asesor de Despacho y Jefe de Gabinete del Gobierno de los Ciudadanos, Manuel Francisco Azuero, habló de los esfuerzos en los que se ha invertido esta administración para darle un giro total al manejo de esta política pública, que durante por lo menos las últimas dos décadas ha sido en contra de una movilidad sostenible.

“En los últimos años se ha invertido más de medio billón de pesos en nueva infraestructura para la ciudad, nuevas vías y el trancón sigue siendo el mismo o peor. Es que la solución no está en más vías, está en estructurar un sistema de transporte sostenible cambiando las prioridades de inversión, y hacia allá están mirando incluso las ciudades más desarrolladas”, precisó Azuero.

Y la idea no es descabellada, muchos investigadores del mundo han afirmado que es hora de cambiar los viejos esquemas de desarrollo de la movilidad en el mundo. “Construir más infraestructura para solucionar los problemas de congestión es similar a querer resolver la obesidad comprando tallas de ropa más grandes”, así lo señaló el reconocido urbanista y sociólogo estadounidense, Lewis Mumford, considerado como el último humanista del siglo XX.

“Estamos convencidos de que para superar los desafíos de la movilidad no podemos seguir insistiendo en el modelo actual, un modelo más dependiente de los carros y las motos, sino que tenemos que revolucionar dicho modelo, reemplazarlo y cambiarlo por un modelo que priorice el peatón, el uso de la bicicleta y el transporte público. Este modelo nuevo se traduce en menos congestión, menos contaminación y menos accidentalidad y en una sociedad más saludable”, añadió el Jefe de Gabinete.

La misma idea la comparte el director del Programa de Gestión y Desarrollo Urbano de la Universidad del Rosario, Ph.D Erik Vergel-Tovar, quien aseguró en el marco del 5to Foro Urbano Nacional, que construir más vías “implica seguir trabajando bajo el esquema de demanda inducida, lo que generará más congestión. Lo que vemos en las ciudades más grandes del mundo es que a mayor infraestructura disponible, crece la demanda y de nuevo mayor congestión”, indicó.

Las obras del Tercer Carril costaron $140 mil millones de inversión para mejorar la movilidad de no más de tres kilómetros. El experto sugirió que el debate “no debe centrarse en si yo invierto más o menos en vías, sino en cómo puedo generar una mejor oferta para todos los medios de transporte, y que de verdad se logre que estas externalidades que genera la utilización del transporte particular se utilicen en la ecuación de costos que no se han incluido, como los graves problemas de contaminación y de salud”.

Pues bien, desde el inicio de este gobierno, se trazó la política de cambiar ese esquema. Tal y como quedó consignado en el Plan de Desarrollo ‘Gobierno de las Ciudadanas y los Ciudadanos 2016-2019’, se estructuró el programa Promoción de Modos de Transporte no Motorizados, con cuatro metas muy claras:

Crear y mantener la oficina de la bicicleta
Implementar un piloto de Sistema Público de la Bicicleta
Implementar 20 kilómetros de ciclorutas para el sistema de transporte urbano
Incentivar el uso de cinco corredores peatonales
El nuevo esquema de movilidad no solo incluye tener como protagonistas al peatón y a la bicicleta, sino también mejorar ostensiblemente el servicio de Metrolínea. Como lo ratificó recientemente el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández Suárez.

Sin embargo, no todo es retórica. La Dirección de Tránsito de Bucaramanga ha aportado argumentos técnicos muy valiosos para el debate, que no escapan de la percepción que diariamente tienen los bumangueses sobre el tráfico de la ciudad.

“Antes el rey era el carro y está más que demostrado que a mayor vías más vehículos, pero este se trata de un tema de espacio. Un vehículo ocupa un promedio de 12 metros cuadrados con un índice de ocupación de 1,2 personas por vehículo. ¿Cómo sería esta realidad si todas estas personas se movilizan en transporte masivo, bicicleta o incluso caminan? El panorama sería otro”, aseguró el director de la entidad, Miller Salas Rondón.
Sallas Rondón también alude a los cálculos que ya se han cuantificado en el mundo por pérdida de productividad de las personas al tener que pasar demasiado tiempo en su día en medio de problemas de movilidad. Según el funcionario, Estados Unidos hizo el ejercicio hace 10 años y se calcularon pérdidas por encima de los US$90 millones.

Cabe indicar que al año en Bucaramanga y el área metropolitana las matrículas de nuevos vehículos están en un rango entre los 18.000 a 30.000 mil. Actualmente hay 650 mil vehículos registrados, de los cuales 370 mil son motocicletas.