“AULAS LEGO DOCENTES SE CAPACITAN EN PEDAGOGÍA”

A su corta edad *Juan Pablo, un niño de 4 años, ha sufrido todo tipo de violencia intrafamiliar, los rastros de ella son notables en sus ojos tímidos. Hoy, con las aulas lego, parte de esa historia que le borró la sonrisa durante mucho tiempo, y lo convirtió en un caso difícil de tratar por los especialistas del Bienestar Familiar, es cosa del pasado.

El cambio de su comportamiento, en algunos casos violento, ha estado acompañado de un trabajo lleno de amor y esperanza en uno de los centros del Bienestar Familiar de Bucaramanga. Hoy *Juan Pablo parece otro. Su rostro va dibujando una sonrisa cuando se acerca junto a sus otros 15 compañeritos de salón al aula de clases que más le gusta.

Es un aula colorida, con fichas gigantes de lego con las que pueden casi nadar en una pequeña piscina. A un costado sus profesoras acomodaron las fichas más pequeñas. Las ordenan temáticamente, así los niños pueden aprender con diferentes ambientes, la selva, la construcción, las emociones, en fin, cada personaje que crean es para ellos una historia que asombra y hace reír a los profesores. La imaginación aquí rompe cualquier límite de lo pensable para cualquier adulto.

La risa de Juan Pablo ahora es una carcajada que se confunde entre los gritos y hazañas del resto de sus compañeros que construyen todo tipo de cosas con las fichas lego. “A mí me gusta armar y construir. Hice un helado”, aseguró una pequeña.

Y es que para estos hogares, que buscan continuamente prestar la mejor atención a los niños, los recursos a veces no alcanzan para comprar más juguetes y atender al mismo tiempo el drástico déficit de niños, que no pueden ser cuidados por sus padres en los barrios más humildes de la ciudad. La mayoría de estos padres trabajan largas jornadas vendiendo dulces en los buses, atendiendo una chaza o realizan labores domésticas en viviendas.

Es por esta clase de circunstancias que la Alcaldía de Bucaramanga quiso poner su ‘granito de arena’ para ayudar a dibujar muchas más sonrisas, sonrisas que educan. Desde el año pasado la Secretaría de Desarrollo Social ha dotado 29 aulas con material pedagógico ‘Lego Education’ en Centros de Desarrollo Infantil – CDI, y Hogares atendidos por el Bienestar Familiar en Bucaramanga. Con el programa se han beneficiado más de 4 mil niños en condiciones vulnerables.

“Cuando hablamos de aulas lego siempre pensamos en que son juegos muy costosos y afortunadamente hoy los niños pueden acceder a ellos. Ha sido una experiencia maravillosa porque también se capacitaron a las profesoras y tuvimos ese privilegio. Yo podía ver las emociones y las expresiones de los niños cuando por primera vez vieron los juegos, de algo que realmente no habían visto. El material es muy diferente a los armatodos que tradicionalmente teníamos y lo más significativo es que ayuda a despertar la inteligencia de los niños”, aseguró Gloria Villamizar, coordinadora del CDI Chiquimanía.

Este año, con la entrega de 16 aulas lego a instituciones públicas que atienden a la primera infancia, y como un propósito claro del Gobierno de los Ciudadanos, Bucaramanga se convirtió en la primera ciudad del país que cuenta con el mayor número de estos ambientes especiales de aprendizaje para niños y niñas hasta los tres años. En total son 30, incluyendo escuelas integradas de las plazas de mercado y la guardería de la Cárcel de Mujeres del Buen Pastor.

“Con orgullo podemos decir que Bucaramanga teniendo un presupuesto menor que otras ciudades como Bogotá, Cali y Medellín que tienen ambientes Lego, es hoy la ciudad del país con el mayor número de salas con un producto pedagógico con el que, a través del juego, se les enseña valores y ciudadanía, y sobre el devenir de las ciudades”, dijo el secretario de Desarrollo Social de la Alcaldía de Bucaramanga, Jorge Figueroa Clausen.