Carlos Eduardo Corso Illera: EL TRIBUNAL DE ÉTICA MEDICA ÚNICAMENTE TIENE INJERENCIA EN LOS ACTOS DEL PROFESIONAL Y NO EN LAS DECISIONES ADMINISTRATIVAS DE INSTITUCIONES

carkis corzo bEl Médico Carlos Corso Illera hace parte del Tribunal de Ética Médica que tiene que ver con la vigilancia de los galenos en el ejercicio de su profesión y en su relación con sus pacientes, y al haberse convertido el área de la salud en una materia tan controvertida últimamente entre nosotros, quisimos saber, exactamente, cual es la función de éste Tribunal. Así se desarrollo el dialogo al respecto:

EL CRISOL: ¿Cuál es la función del Tribunal de Ética Medica, doctor?

CARLOS EDUARDO CORSO ILLERA: La función del tribunal que fue creado por Ley 23 de 1981 es, sencillamente, regular la profesión médica. O sea, buscar el buen ejercicio, el ejercicio ético de la profesión.

EL CRISOL:¿Hay muchas demandas ante el tribunal?

CARLOS EDUARDO CORSO ILLERA: Claro, hay muchas demandas contra el ejercicio médico, especialmente, eso hay que precisarlo, contra los médicos. Hay que aclarar que el Tribunal de Ética únicamente se responsabiliza, o tiene injerencia en los actos médicos, no en los actos de las instituciones o de las personas paramédicas.

De manera que si es un problema producido por una falla administrativa de una EPS, un rechazo, porque el portero de la Clínica no deja entrar al paciente, eso no nos incumbe a nosotros. Le incumbe a la Superintendencia de Salud, o al Servicio de Salud, o a las distintas entidades que regularizan ese aspecto.

EL CRISOL: ¿Cuales son la denuncias más frecuentes ante el Tribunal de Ética Medica?

CARLOS EDUARDO CORSO ILLERA: Están más que todo lo relacionado con malos entendimientos entre los resultados que se obtienen y lo esperado por el paciente. O por problemas ya personales de la relación medico-paciente, debido a que muchas veces el paciente llega muy aprensivo, el médico no lo atiente, hay un intercambio de palabras y termina mal esa atención y, lógicamente, eso puede resultar en una mal resultado profesional, que la persona lo atribuye a un defecto en el hecho mismo de la atención.

EL CRISOL: Dentro de los casos puestos a consideración  ante el Tribunal de Ética Médica, ¿se han presentado casos en donde se comprueba que   el medico ha actuado leoninamente?

CARLOS EDUARDO CORSO ILLERA: Pues no específicamente leoninamente sino que,  dentro de su misma actividad médica hay una parte, el aspecto biológico de una persona, y esa parte biológica, estadísticamente, tiene múltiples reacciones. Porque no es lo mismo un sarampión de uno a otro niño. No hay dos sarampiones exactamente iguales, de manera que generalmente nosotros nos basamos en estadísticas y, de acuerdo con esas estadísticas, tratamos de  lanzar un pronóstico y hacer un tratamiento.

Muchas veces lo que pasa es que en ese tipo de atención, el médico minimiza algunos detalles, no le da la importancia epidemiológica requerida en ese momento, y toma una decisión que es incorrecta. O sencillamente manda al paciente para  la casa, no le da sus indicaciones precisas de cuando regresar, de que exámenes hacerse, para prevenir futuras complicaciones. Y el paciente muchas veces no hace ese tratamiento médico o, como éste no le dijo mayor cosa, no le dio un diagnostico preciso, entonces se va para la casa y, cuando regresa, vuelve ya con complicaciones que son difíciles de tratar.

Eso lo llamaríamos nosotros un déficit de atención médica, y esta sancionado por la Ley el no prestar la atención necesaria y no usar los métodos adecuados para resolver las enfermedades. Hay que tener en cuenta que, con la Ley 100,  muchos médicos están forzados a no mandas exámenes, porque son costosos y, entonces las EPS, que le están pagando a ese profesional de la medicina, valoran su eficiencia por el numero de gastos que implica ese médico.

Luego éste para sostener su puesto, para mantener su sitio de trabajo, muchas veces basados en experiencias, no solicita un examen que ha debido solicitar y pide que el paciente regrese más tarde, para ver si más adelante lo puede solicitar. Además de que, ese examen, si es costoso, esta supeditado a que sea valorado por un especialista y que el especialista apruebe ese examen.

EL CRISOL: ¿En el caso del tristemente ya famoso “paseo de la muerte”, ustedes tiene competencia?

CARLOS EDUARDO CORSO ILLERA: Pues no, en la medida que la mayoría de esos pacientes son rechazados por personal no médico, que trabaja en las porterías de las Clínicas, o personal administrativo que no es médico. Generalmente cuando un médico ve que un paciente es rechazado, va y mira a ver que es lo que pasa, los examina y le dice, no hombre no es una urgencia o, señorita por favor recíbalo. Pero ese paso muchas veces no se da, sino que directamente en la parte administrativa éste paciente es rechazado y el médico no sabe lo que está ocurriendo afuera en los servicios de emergencia.

EL CRISOL: Por último, ¿alguna recomendación de ustedes en el Tribunal de Ética Medica, tanto a pacientes como a médicos, para una buena convivencia en este tipo de relaciones?

CARLOS EDUARDO CORSO ILLERA: La única buena convivencia es la comunicación. Entonces el paciente tiene el derecho a que le comunique su diagnostico, a que se le haga una examen completo, y a que se le de un tratamiento adecuado para su enfermedad. Y lógicamente el médico está en la obligación de atender ese paciente, ofrecer lo mejor de él, dentro de las normas de respeto mutuo, tanto del concepto médico como para las enfermedades que presenta el paciente.

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