CON LOS DESPLAZADOS, EL SENA RECONSTRUYE EL TEJIDO SOCIAL DE LOS SANTANDEREANOS

Posibilidades de formación técnica y profesional, además de empleo con calidad, reciben del SENA las personas víctimas de la violencia y demás poblaciones vulnerables.

Bucaramanga (Santander), 25 de mayo de 2018. Ante 350 jóvenes santandereanos, víctimas del desplazamiento forzado por los grupos alzados en armas, el SENA presentó su oferta institucional de programas de formación y los vinculó formalmente al proceso de búsqueda de empleo, con el fin de abrir un nuevo horizonte que les ayudará a redireccionar y proyectar sus vidas.

Según Carolina López Chaparro, Líder de atención a población vulnerable, de la Agencia Pública de Empleo del SENA regional Santander: “nosotros vinculamos a esta población a la ruta de la empleabilidad y les ayudamos a conseguir empleo para que vuelvan a tener una nueva opción de vida y se reencuentren con sus familias”.

Igualmente, el SENA ofrece un 20 por ciento de acceso preferente a los programas de formación a las personas víctimas de la violencia, lo que facilita su inclusión a la sociedad mediante su formación técnica y profesional de altísima calidad, con énfasis en la innovación y el emprendimiento.

El encuentro se cumplió en el auditorio Enrique Low Murtra, y la programación también incluyó la entrega de las libretas militares, completamente gratis, a estos 350 muchachos, procedentes de regiones como el área metropolitana de Bucaramanga y el Magdalena Medio santandereano, gracias al programa Con Libreta en Mano que coordina la Unidad de Victimas de la Presidencia de la República.

Benjamín Alirio Capacho, profesional de la Unidad de Víctimas, destacó el papel del SENA en el proceso de inclusión a la sociedad de esta población vulnerable, ofreciendo las opciones de formación y empleo.

“El SENA es un gran soporte para las víctimas de la violencia y la población vulnerable, estrategia efectiva para la construcción de tejido social y edificación de una sociedad más justa e igualitaria”, coincidieron López y Capacho