Editorial: ALCALDES Y GOBERNADORES AMARRADOS A LA PRESIDENCIA.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierraCuando uno lee las pastorales de respaldo de gobernadores y alcaldes del país al Presidente de la República no deja de experimentar cierta risa irónica, porque aunque en teoría presidente y gobernadores y alcaldes  son elegidos en días diferentes y aparentemente con una cierta independencia unos del otro, la verdad es que la estructura centralistas del estado hace que los primeros terminen siendo en la práctica subalternos del primero, y           que, para todos los efectos, estén  sometidos a la voluntad centralista de la capital de la república.

Si no fuera porque prácticamente en la mayoría de los departamentos y municipios las regalías de la nación se las han robado, uno podría hacer causa común con los reclamos de los afectados por la determinación del gobierno central de amarrar estas regalías a unos comités seudo democráticos que,  en la práctica, imponen la voluntad y el criterio de Planeación Nacional y le quitaron a los beneficiarios el manejo de esa platica. Y el dinero de hacer obras desde el más apartado municipio hasta el más encopetado departamento es del gobierno nacional, lo que hace que alcaldes y gobernadores deban estar de rodillas frente al dueño de lo que ahora llaman “mermelada”, o de lo contrario se quedan viendo un chispero ante cualquier posibilidad de tener recursos para hacer obritas.

Luego cuando alcaldes como el de Barrancabermeja sale supuestamente en nombre de su pueblo y de los otros alcaldes y gobernadores a dar su respaldo a las políticas del gobierno nacional frente a la crisis que hoy por hoy vive el país, uno no deja de ver es ello más que un acto pueril de lambonearía ramplona, esa que deshonra a los supuestos dirigentes del pueblo, y que hacen que frente al centralismo asfixiante que destruye cualquier posibilidad de crecimiento cierto regional, no haya posibilidades de dar una pelea cierta hacia el inmediato futuro.

Ojala la repartición de incienso le sirviera al alcalde de Barrancabermeja para que el gobierno nacional nos diera la posibilidad de construir una vía de Bucaramanga al Puerto Petrolero por fuera de la zona de coluviones por donde los ricos de Antioquia persisten en hacer un trazado que, más temprano que tarde, se ira a pique. Pero no, aquí nos contentamos con palmaditas en la espalda de los poderosos de turno y el departamento y sus gentes que se jodan. Lo que por ultimo habría que preguntarse es si el señor alcalde de Barrancabermeja si puede salir a la zona rural del Puerto Petrolero y conversar con las gentes humildes y desprotegidas que se muere de hambre y de necesidades sin que nadie les tienda la mano con efectividad… Porque hablar de pactos por la prosperidad sin hablar con los verdaderos afectados por las miserias del país es carreta y de la barata. Y de esa estamos llenos en la reciente historia política y social colombiana.