Editorial: ALCALDÍA METROPOLITANA, UN MITO.

Por Wilfredo Sierra Moreno.    

wilfredo sierra morenoLa discusión sobre la posibilidad de establecer una alcaldía metropolitana en la ciudad de Bucaramanga, debate  desarrollada ayer en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, estuvo cargada de esos eufemismos desesperantes de parte de los alcaldes de Girón, Floridablanca y Piedecuesta. Eufemismos, frases de cajón y lugares comunes con los que se quiere esconder las verdaderas intenciones de los protagonistas del debate que, sin tener calzones para ello, no son capaces de decir de frente que les gusta su trozo de poder en esas alcaldías para disfrutar de las gabelas que el cargo les da.

Nadie tan cínico como el Alcalde de Floridablanca cuando habla de que el distrito se debe hacer con gran responsabilidad, precisamente cuando él irresponsable y descaradamente se atornilla al poder y no entiende que, de acuerdo a las sanciones legales que tiene sobre sus hombres, hace rato se debió ir del despacho de enfrente del parque central de Floridablanca para darle decoro al cargo. Pero hay que decir pendejadas, posar de estadista, cuando todos sabemos que eso del interés por los destinos de su municipio es pura hipocresía.

El señor alcalde de Piedecuesta -en una clásica frese de politiquero de oficia- expresó que es el pueblo el que decide si se hace o no el distrito metropolitano y uno se pregunta, ¿cuál pueblo? ¿El que compran con los miles de millones que vale una campaña para cualquiera de las alcaldías del área metropolitana de Bucaramanga? Porque, no nos digamos mentiras, sin plata –y mucha- no hay posibilidad de ganar una de esas justas electorales y, claro, nadie es tan pendejo para creer  que se invierten miles de millones de pesos en ese proceso solo por el deseo de servir y ganarse un mediocre sueldo mensual.

Tristemente, cuando se trata de estos temas que tienen que ver con los intereses de los políticos y su corte de lagartos que en torno a ellos pelechan a buen gusto del erario publico, en la sinceridad no es precisamente la que sale a flote en estos debates. Creemos que nuestro buen amigo Luis Francisco Bohórquez lo tiene claro en cuanto a que lo mejor para todos seria que se eligiera en nuestro entorno un alcalde metropolitano, pero no va ha ser fácil hacer que estos otros alcaldes que disfrutan como enanos sus pequeños reinados de 4 años, puedan pensar en términos del interés común de la región y, sobre todo, opinar con honradez. Es que cuando se trata de políticos, aquello de la transparencia de conceptos es realmente muy escaso.