Editorial: AMB Y METROLÍNEA: POR FAVOR SINDÉRESIS…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

Los medios de comunicación y la ciudadanía en general hemos vistos OLYMPUS DIGITAL CAMERAdesde hace algunas semanas una serie de intercambio de opiniones un poco subidos de tono entre el Área Metropolitana de Bucaramanga y Metrolínea, dos instituciones muy queridas de los bumangueses,  y nos da la impresión de que,  sin desconocer las diferencias de criterios y los problemas tan complicados que pueden surgir en una área tan difícil como el del transporte, los cabeza de estas dos instituciones deberían tomarse un nuevo aire y buscar formas de resolver, menos vehementemente, sus dificultas.

Para cualquier observador desprevenido del desarrollo de la ciudad es meridianamente claro que Metrolínea es fundamental para obtener un nuevo marco de ciudad metropolitana exitosa y, por supuesto, creemos que lo entiende perfectamente la doctora Consuelo Ordoñez Rincón, quien cuando habla fuerte –como es su temperamento- lo hace buscando que las cosas se hagan de la mejor manera, como quiera que sus capacidades técnicas para manejar la entidad puesta a su cuidado, esta fuera de todo cuestionamiento.

Para quienes hemos seguido de cerca la evolución del proyecto Metrolínea desde su comienzo, sabemos perfectamente que trae unos lastres que no son fáciles de obviar de la noche a la mañana, y por supuesto que la fiesta de los administradores alegres del comienzo de la empresa tiene que tener repercusiones en el presente de ella, y claro que le abonamos al buen amigo Jaime Rodríguez Ballesteros todo el extraordinario esfuerzo para enmendar entuertos y ganar el terreno que ha logrado en la mejora de Metrolínea.

Por supuesto que cuando  cosas de tanta implicación están de por medio, la presión y el estrés sube, y uno tiende a perder la paciencia fácilmente. Pero lo que nunca será buena política es que el estado se enfrente al estado y practique la política de las dentelladas, cuando se trata de ventilar diferencias.  Consuelo y Jaime son dos de los buenos pilares de la administración de Lucho Bohórquez para tratar de re enrumbar la suerte de la ciudad bonita y su área de influencia, y no esta bien que el estrés no haga perder la calma que siempre será necesaria para resolver de mejor manera los grandes problemas. Una invitación a una botella de buen vino no estaría mal entre los dos funcionarios, y fumar la pipa de la paz le haría mucho bien al bienestar de nuestro municipio…