Editorial: ARRANCA CAMPAÑA PARLAMENTARIA CON LOS MISMOS Y EN LAS MISMAS.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierraSi algo demuestra lo que hasta ahora han expuesto los diferentes partidos en cuanto a  lo que serán sus listas al Senado de la República y la Cámara de Representantes, es que  de renovación generacional y política no hay al interior de los partidos legalmente constituidos nada, y que la mayoría de ellos se han convertido en los perpetuadores de los mismos que andan en  las mismas, los  que siempre han mangoneado el espectro electoral nacional o, en el peor de los casos, que esos partidos han quedado reducidos aunas agrupaciones para negociar y repartir avales, lo que no deja de ser un panorama triste para la supuesta mejor democracia latinoamericana.

En el caso del denominado Centro Democrático está resultando bien diciente que, a pesar de los bajos niveles de aceptación popular que tiene el actual Presidente de la República, no hayan encontrado un solo hombre con el carisma y la dimensión para darle la pelea a Juan Manuel Santos, y que a pesar de ser –el Presidente- un hombre con muchas fragilidades en el frente de la opinión pública, por sustracción de materia termine  reelegido en la dirección del estado. Que el ex Presidente Álvaro Uribe tenga que recurrir a encabezar la lista de Senado de su agrupación política, solo expresa que el resto de los integrantes de ella son unos peso pluma, y que ningún arraigo serio tienen en la opinión del uribismo,  uribismo que a juzgar por las apariencias, tiene una gran corriente de seguidores en algunos sectores del país.

Por el lado del liberalismo ni hablar… Que mi buen, apreciado y muy querido amigo Horacio Serpa, con sus más de 70 años de edad,  se tenga que presentar como la renovación política colombiana, no deja de ser una ironía desconcertante, y muestra hasta donde el liberalismo colombiano se oxido en unos caciques políticos recalcitrantes que, la verdad, de liberales tienen muy poco. Lo del liberalismo como el partido del pueblo no es sino un mal chiste que, ciertamente, ya no convence a nadie.

El resto de partidos y colectividades políticas es más de los mismo, incluidas las colectividades de izquierda, en donde los odios, las desconfianzas, el oportunismo más que reaccionario  y el sectarismo enfermizo que por ley de extremos los acerca a la más cruda godaría procedimental, nunca dejaran que prosperen realmente en el panorama electoral y político colombiano. Quizás un hombre rescatable  y serio en esa vertiente es Antonio Navarro, pero se me hace que en medio  de ese pozo de pirañas en que anda metido, es muy difícil que salga con vida política para las luchas en el inmediato futuro. En fin, parece que en materia de alternativas para Senado y Cámara nos tendremos que contentar, repito, con los mismos de siempre que, claro que sí,  siempre andan en las mismas…