Editorial: CHÁVEZ SIGUE HACIENDO HISTORIA…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

Independientemente de que uno comparta o no la acción política  del actuOLYMPUS DIGITAL CAMERAal presidente de nuestra hermana republica de Venezuela–y nosotros no la compartimos-, realmente hay que reconocer que este es un hombre que ha hecho historia en vida y la sigue haciendo con esa capacidad titánica de luchar por la existencia, en circunstancias en que otros habrían dado ya su brazo a torcer. Ahora, cuando muchos pragmáticos estábamos esperando de un momento a otro la noticia de que el presidente de Venezuela había muerto hace días, el líder de la revolución venezolana se nos aparece, intempestivamente,  en Caracas, diciéndonos aquí estoy y vivo.

Aparte de que sus condiciones de salud le den para gobernar como en sus buenos tiempos, el solo hecho de aparecerse de la noche a la mañana en su tierra es un hito importante que, por supuesto, le dará una fuerza mucho más consolidada en esa imagen mítica que ya el presidente tiene entre sus apasionados seguidores. Es una lastima, es cierto, que los resultados en acción económica y productiva no sean los mejores y, oh ironías, sus logros administrativos contrastan con un hombre de izquierda como Rafael Correa, que acaba de ganar su reelección, pero que tiene conquistas  bien importantes en el crecimiento económico ecuatoriano y de obras concretas en favor de las gentes de sus pueblo.

Ha estas alturas de la vida no creemos que la sola denominación de derecha o de izquierda sea suficiente para merecer nuestro respaldo a una acción gubernativa determinada, y en cambio si pesan mucho los resultados, reales y específicos, en beneficio de unos pueblos que como los de América Latina, han sufrido -¡y de que forma!- la marginalidad y el atraso. Ojala los signos del dolor que debe haber sufrido en su cuerpo y en su animo –que son terribles en el caso de un cáncer- le hayan servido para revisar algunas de sus estrategias de gobierno, y si la vida le da la posibilidad de regresar en la inminente muerto –lo que también es dudoso en el caso de un cáncer- nos pueda demostrar que su inteligencia –que la tiene- no es mas débil que el dogmatismo ideológico. Pero el hecho de que este vivo y en hoy en Venezuela, demuestra que es un duro luchador como pocos, y merece nuestro respeto.