Editorial: CONCEJALES CON CASA, CARRO Y BECA

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierra morenoQuienes conocimos hace muchos años Concejos Municipales integrados por los más prestantes hombres de las diferencias ciudades del país trabajando sin cobrar un solo peso para el beneficio de sus diferentes comunidades, no podemos entender como los supuestos representantes del pueblo a nivel municipal han convertido su transito por con salones de los Concejos de diferente regiones del país, en una excusa para pedir cada día más y más prerrogativas personales por su supuesto “servicio desinteresado” hacia la comunidad, servicio que no lo es tanto y no resulta tan desinteresado como no lo quieren hacer ver.

Ahora que en el Concejo Municipal de Barrancabermeja se pone sobre el tapete el debate sobre la incorporación a la seguridad social de los concejales de esa ciudad,  vuelve a relucir el ansia del beneficia insaciable en cabeza de quienes hipócritamente se autodenominan representantes del pueblo, pero que realmente han hecho de la tarea de concejales un profesión para lucrarse de manera personal y familiar, descaradamente. No hay que olvidar, para nada, que aunque esos derechos han ido siendo incorporados en leyes nacionales, la platica con la que se pagan todos esos privilegios de esas versiones locales de “padres de la patria”, es de los impuestos que los ciudadanos pagamos a las arcas de todos y cada uno de los municipios del país. ¿No se le podría decir a tan encumbrados personajes, sin que se disgusten en su presunción de pequeños dioses encarnados en los municipios, que son unos verdaderos “chupasangre” del trabajo y los impuestos de el ciudadano,  que contribuimos cada año en mayor proporción  a los fiscos de las ciudades?

El respaldo del gobierno nacional a más y más privilegios para los concejales del país está por supuesto sustentado en que estos señores son los que mueven lo voticos de sus respectivos municipios, y para un  Presidente como el doctor Santos, en proceso de campaña de reelección, “aceitar” con más gabelas, supuestamente legales, a quienes son los caciques municipales de toda la nación, es una forma muy elegante de ganarse un buen, pero muy buen numero de votos. ¿Con la plata de quien? Pues de quien va ha ser, de los que pagamos impuestos año a año cada vez más caros en las alcaldías locales, impuestos que son aprobados por los mismos brillantes y “desinteresados” concejales que aspiran a que su condición les de la virtud de tener casa, carro y beca, como dicen las gentes del pueblo de quienes quieren vivir como reyes sin mayor esfuerzo.

Pero en fin,  es nuestra tropical democracia en donde nosotros votamos, alegres, por quienes nos sacan la sangre sin ningún pudor. Ojala la ciudadanía de Barrancabermeja tenga muy en cuenta los que van a votar favorablemente esta nueva auto gabela, para que la próxima vez les dupliquemos no solo el sueldo sino el numero votos. Como decía mi abuela, “lo que nada nos cuesta, hagámoslo fiesta”.