Editorial: CONSTRUCTORES QUE OBSTACULIZAN LA VÍA PÚBLICA.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

bg_profileCiertamente es muy gratificante que nuestra querida ciudad de Bucaramanga y su área metropolitana este creciendo en construcciones como lo ésta haciendo para el bien de todos, pero igualmente sería ideal que a los señores ingenieros que levantan imponentes edificios por todas partes, se les colocaran unas normas mínimas de orden y respeto por los intereses del ciudadano en general, porque no solamente tapan vías donde y a las horas que les parece, sino que igualmente no dejan al transeúnte por donde desplazarse, llenando las andenes con todo tipo de desechos.

Entrados ya en plena temporada navideña, la ciudad está recibiendo el ingreso importante de muchos turista que no solo ha oído habla de la pujanza y desarrollo de la Bucaramanga bonita, sino que igualmente estaría pensando en desplazarse a vivir en nuestro entorno, y no resulta agradable dar ese espectáculo de un desorden endemoniado en las calles, por culpa de unos empresarios de la construcción, muy queridos por supuesto, pero que no son capaces de exigirles a sus jefes de obra que establezcan mecanismos idóneos para que los escombros de construcción tengan una evacuación a sitios finales de disposición, diligente y ordenada.

Sabemos que hay cosas que no son fáciles de tener bajo control al ciento por ciento, porque los puntos de construcción realmente son muchos –impresionantemente grande diríamos nosotros – y disponer de personal suficiente para hacer de policía permanente de nuestros apreciados obreros de obra – que no siempre son tan ordenados como quisiéramos – es tarea más que difícil. Pero no hay que olvidar que la venta de la imagen de una ciudad que está siendo punto de referencia de todo el país, va más allá de alegrarnos de que los medios de comunicación de la nación entera se ocupé de nosotros. Tener la casa bonita, arreglada y como una tasita de plata, era la consigna de nuestras abuelas cuando la visita anunciaban su presencia. Pero claro, no hay que tenerla solo así para las visitas, aclaraba con voz fuerte mi regañoncita anciana, que enfatizaba que todos los días, para la alegría y el bien de nosotros mismos, deberíamos están dentro del  más pulcro aseo.

Así que ahora ante el incremento de visitas a la ciudad de Bucaramanga por la temporada de diciembre, no podemos descuidar los más mínimos detalles en la confirmación de nuestra favorable imagen ante propios y estraños. Luego ojo con esos lunarcito de desorden que nos hacer ver tan mal…