Editorial: CRÍA CUERVOS…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

1aa wilfredo…y te sacaran los ojos. Ese es un muy viejo dicho que habla de lo estúpido que es tratar de cambiar a quienes patológicamente tienen una tendencia malévola en su estructura psíquica y como, luego de las debilidades reformistas del supuesto benefactor, éste terminara siendo víctima de su propio invento. Es lo que de nuevo se pone al orden del día cuando luego de darle largas a la lucha frontal contra la subversión, esta está dando claras muestras de estar fortalecida y ha pasado a la faceta terrible del terrorismo contra las principales ciudades del país, como quedó patentizado ayer en Bogotá.

La verdad, uno no entiende a quien pretende engañar al gobierno del Presidente Santos… Desde hace muchos pero muchos años las FARC han demostrado hasta la saciedad que tienen una gran habilidad para enredar una y otra vez a los gobierno que caigan en la tentación de negociar con ellos, y que tienen una destreza extraordinaria para refortalecerse estratégica y militarmente muy rápidamente, lo que le ha permitido convertirse en una de las más viejas guerrillas con vigencia en el mundo. Ni siquiera el señor Uribe Vélez con todo su odio patológico contra esta organización que le dio muerte a su padre, en 8 años pudo aniquilar, como se le llenaba la boca diciendo, a las FARC. Y aunque la acción militar del anterior gobierno contra las estructura subversivas fue muy fuerte, estas están ahí, vivitas y poniendo bombas.

Para quien tiene una idea enfermiza fija en la mente no es fácil que lo saquen así no más de sus maquiavélicas pretensiones, y como van las cosas en este ya largo y aburridor proceso, muchos no dejamos de recordar como en la fase decisiva de la lucha por el poder en Rusia, los revolucionarios, en ultimas, lograron sus objetivos finales no por la decisiva acción armada sino por una habilidosa jugada política, que demostró en la práctica de que aquello de utilizar todas las formas de luchas para llegar a la meta no es una premisa para despreciar alegremente.

Convertidos ya en unos interlocutores válidos del gobierno por gracia de las negociaciones en La Habana, no resulta extraño que los ingeniosos negociadores subversivos aspiren a que, en su larga y dilatada empresa de enredar al gobierno en estos largos coloquios, en una acto más de debilidad del Estado logren que ésta administración les entregue el poder por decreto, y terminemos convertidos en otra nación integrante de la gran franja suramericana pertenecientes a la revolución bolivariana de este continente. De hecho nuestros hermanos venezolanos ya tienen coactado al Presidente colombiano por aquello de ser su nuevo mejor amigo, y cuentan con el desconcertante señor Ernesto Samper Pizano, como el gran notario de la ética revolucionaria latinoamericana ante los ojos del mundo.

Luego en el lenguaje mamerto del comunismo internacional, hay muchas condiciones objetivas que harían factible que un golpe de mano permita que les entreguen por decreto el poder, sobre todo cuando en la contraparte tienen a un gobernante blandengue y obsesionado con la idea de conseguir un Premio Novel de la Paz, luego de cristalizar la reconciliación con los actores armados de Colombia. ¿Y todos los muertos que mientras tanto van quedando por el camino? ¡Bueno, pero quien dijo que ha ciertos sectores nacionales estas vidas sacrificadas realmente les importa algo!

Lo irónico de todo esto es que mientras este proceso de paz se estaría haciendo teóricamente para que no haya más muertos entre nosotros, en su trámite la cantidad de vidas que se han perdido suman ya centenares. ¡Ojala que cuando la paz por fin se firme no estemos todos difuntos!