Editorial: EL CONTRATO PLAN.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierra morenoRealmente importante para el departamento de Santander el hecho del Contrato Plan firmado el fin de semana anterior entre el gobierno nacional y la gobernación de nuestro departamento por un valor que supera los 6.1 billones de pesos. Es una cifra multimillonaria en inversiones para todas las regiones del departamento y promete poner al día buena parte de las necesidades nuestras, que no todas por supuesto.

Claro, luego de colocada la firma en el documento y de sacar el provecho mediático de los titulares de prensa,  hay que esperar que los procesos de los tramites de recursos, contratos con constructores y disponibilidades presupuestales sean surtido en las oficinas de la capital –  donde tales cosas se cumplen-  y entonces ahí es donde  comienza el cristiano a padecer,  porque los términos se aplazan, se aplazan y se aplazan… Y no propiamente por la negligencia del Presidente de la República o el Gobernador de nuestro departamento, sino por la lentitud desesperante de un aparato burocrático paquidérmico  que tiene la mala costumbre de dilatar todo,  cuando no de hacer perder documentos que son fundamentales para que los procedimientos surtan el curso necesario.

Hoy recordamos la euforia y la pompa de cuando el gobierno de Álvaro Uribe Vélez  firmo la disponibilidad de lo que entonces se decía iba a ser la más espectacular doble vía entre Bucaramanga y Cúcuta, pero de tanta espuma no ha quedado sino que el famoso contratista se ha dedicado a mover toneladas métricas de tierra en un tramo de dos kilómetros de la vía, sabrá Dios con que propósito y obedeciendo a que oscuro negocio. Con Autopistas de Santander también el gobierno nacional hace muchos años nos prometió una doble calzada que desembotellaria la salida a la costa y le daría una nueva cara al sector norte de Bucaramanga, pero la verdad es que hasta ahora el gobierno nacional y Autopista de Santander lo único que han hecho es hacernos un gran pistolón, incumpliéndole una y  otra vez con la tal obra y demostrando que tienen una gran capacidad cínica para hacer con nosotros lo que les da la gana.

Estamos felices, por supuesto por la firma del contrato, pero como cuando uno se casa y promete hacer eternamente feliz a su mujer, hay que ver que las promesas se vuelvan realidad. Y por supuesto,  si lo que usted quiere señor Presidente de la Republica con estos  gestos formales  es que ahora que está en campaña de reelección nosotros votemos por usted, pues posiblemente, tal vez, quien sabe… Lo que pasa es que como el fin de los trámites formales y el inicio de obras comenzaran mucho después del día de elecciones, quien sabe si de aquí hasta allá nos encontremos desencantado por tantas promesas todavía no vueltas obras tangibles. Pero bueno, de todas formas, muchas gracias…