Editorial: EL GOBIERNO DE LUIS FRANCISCO BOHÓRQUEZ

Por Wilfredo Sierra Moreno.   

wilfredo sierra morenoPor encima de todas las prevenciones que desafortunadamente son  ancestrales  entre nosotros los santandereanos, hay que reconocer que Luis Francisco Bohórquez ha tratado de acertar en muchas de las acciones que se ha propuesto para enmendar la plana de una ciudad que, en muchos factores, se había quedado atrasada con respecto a otras ciudades del país. Su acción para rescatar el centro de la ciudad de los vendedores ambulantes, la labor para poner al día el desarrollo de los trabajos del viaducto de la novena, la repavimentación de buena parte de la malla vial de la ciudad, y, en fin, un buen numero de acciones, dan muestra de un deseo cierto de encontrar  respuesta a muchos males de nuestra capital del departamento de Santander.

Pero sin lugar a duda la reciente determinación de garantizar el mínimo vital de agua a 65 mil familias pobres de entre nosotros, es una acción digna de rescatar, sobre todo porque aquí la preocupación real por los que no tienen nada es ciertamente escaza y, muchas veces, aun desde ciertos medios de comunicación que dicen defender intereses colectivo, lo único que hay es un discurso hipócrita que esconde el desaforrado deseo de riqueza de las familias que siempre se han creído dueños de la verdad y del departamento.

Alrededor nuestro, en los barrios periféricos, y aun en otros que no son tan periféricos, la angustia por el pan de cada día y las condiciones de vidas infrahumanas se multiplican cada vez más, sin que muchos de los que dicen ser representantes del pueblo en los  diferentes niveles del poder les importen un carajo, así su discurso de combate sea el  que son los voceros del pueblo. Por eso acciones como ésta de la alcaldía de Bucaramanga, que estuvo acompañada de los concejales de la ciudad, merecen un reconocimiento cierto de la gente sensible de las dificultades de nuestros congéneres y de quienes, sin  asistir como hipócritas todos los días a misa, si creemos que amar y preocuparse por el prójimo, es actitud vital en todo ser humano. Ojala, doctor Luis Francisco Bohórquez, el tiempo, los recursos de tesorería y las condiciones políticas, permitan que usted siga tomando determinaciones de gobierno de este tipo, que hablan bien su liberalismo, un liberalismo que no se queda en un trapo rojo para mostrar, estratégicamente, a los electores…