Editorial: EL TEMA AGRARIO, MAS DE MITO QUE DE HECHOS…

Por Wilfredo Sierra Moreno.  

Durante los últimos días el gobierno y la guerrilla sentados en la mesa OLYMPUS DIGITAL CAMERAde conversaciones de Cuba se están auto felicitando en cuanto  a la llegada de un acuerdo sobre la nueva estructura de la tenencia de la tierra en el país, como si los señores sentados en esa mesa tuvieran, motu proprio, facultades legislativas y ejecutivas para determinar, por arte de conjuros especiales, cual debe ser el futuro cierto  en muchas materias en este país.

Pero independientemente de las presunciones divinas de la mesa, lo cierto es que mas allá de la repartición socialista de porciones de tierra de acuerdo a criterios oficiales, lo cierto es que más que la tenencia de un terruño, la productividad y el rendimiento del sector agrario pasa por una serie de condiciones técnicas y de crédito para hacer competitivo el trabajo del campo en los mercados nacionales e internacionales,  condiciones que no aparecen por generación espontánea porque los pequeños dioses sentados en la Habana, lo determinen.

Cuando nos dicen que una sola declaración de intención de las partes es suficiente para que ríos de leche y miel corran por los campos de nuestra patria, nosotros no dejamos de recordar los frescos episodios del  paro cafetero y de cacaoteros, producto de una terrible pauperización de estos sectores del campo por ausencia de condiciones estructurales para que su trabajo sea rentable y productivo. ¿Si no somos capaces con San Pedro, vamos a ser capaces con San Pablo?

Nos parece que en esta materia la mesa esta dejando correr mucha carreta barata, porque un estado que no puede resolver, sin grandes conflictos, las dificultades de sectores tan tradicionales como el cafetero y cacaotero, mucho menos va ha poder hacer la gran revolución agraria colombiana, con una supuesta repartición de tierras y el cambio hipotético de la tenencia de estas,  para apuntalar la paz. Señores, hace décadas los expertos en materia agraria han dicho que tenencia de latifundios o minifundios sin condiciones técnicas y económicas para producir adecuadamente, es una tenencia estéril.

 Están en una discusión superada por los expertos hace 20 años. Y que nos quieran presentar estas cuestiones como el gran logro de los tiempos modernos, no es más que una majadería. Pero en fin, sabios tienen los sacrosantos representantes del gobierno y la guerrilla, y ojala sus cuentos de hadas se pudieran convertir en realidad. Aunque a estas alturas de la vida ya sabemos que los cuentos de hadas con eso, simple cuentos chinos…