Editorial: EL TURISMO, LA GRAN EMPRESA…

Por: Wilfredo Sierra Moreno.  

wilfredo-sierra1En este Santander desconcertante donde todo es problemas y críticas al por mayor, ha resultado muy difícil que algunos personajes –  que se creen dueños de las verdades reveladas – entiendan que el turismo es una de las más grandes empresas del mundo y la que con mayor propiedad le pude dar crecimiento económico y social a una sociedad determinada. No sé porque ahora cuando escucho las critica al proyecto del Cerro del Santísimo, recuerdo las andanadas de padres y señor mío cuando la idea de El Parque Turístico de el Chimamocha se proyecto, para ver que hoy por hoy es ese el pilar de un desarrollo que le ha llegado con muy buen crecimientos a municipalidades como San Gíl, Barrichara y el Socorro.

Posiblemente El Cerro de El Santísimo no tendrá el impacto económico y social que tiene el Parque de El Chimamocha, pero indudablemente generara un flujo de turistas muy importantes para Floridablanca, que no solo debe ser una zona exclusivamente habitacional de los trabajadores del área metropolitana de Bucaramanga, sino también un generador de riqueza para el crecimiento social de sus gentes. Es indudable que junto con el Parque de la Olas y el núcleo integrado por los Centros Comerciales de Cañaveral, La Florida y Caracolí,  los florideños deberían prepararse en mejor forma para ser unos grandes receptores del turismo departamental, nacional e internacional.

El alegato contra el símbolo del Sagrado Corazón arriba en el Cerro sí que  es pueril… Nadie más anticlerical y laicista que yo, pero  no se me ocurriría la estúpida  idea de pedir borrar todos los símbolos católicos que hay en el mundo, solo porque eso expresa la tendencia religiosa de un solo sector de la población de la ciudad, el departamento, el país y el mundo. Con ese argumento habría que pedir que acaben la celebración de la Semana Santa en Piedecuesta, en Popayán y que desmontar el inmenso Sagrado Corazón que vigila todo Río de Janeiro, lo que no dejaría de ser un cretinismo de la peor especie.

No, el laicismo está sustentado en criterios más profundos y filosóficos, pero si esa imagen sirve para que muchos miles de seres nos vengan a visitar y dejar su dinero y su simpatía entre nosotros, bienvenido sea.  Desafortunadamente hay mucha gentecita por ahí que todavía confunde “Pepita Gómez con gomitar pepitas”, pero ese es un problema de capacidad del cerebro para leer de manera adecuada lo que hay y sucede en su entorno, problemita que, en muchas ocasiones, no tiene remedio. Claro, como en todas las cosas, estamos propensos a equivocarnos, pero ojala ese no sea el caso con las grandes inversiones turísticas que se adelantan en Santander y quieran los Dioses del Olimpo que más adelante podamos disfrutar los resultados de una empresa que al principio no nos parecía adecuada…