Editorial: ¿FUNCIONARIAS DEL ICBF AMENAZAN A LÍDERES DE HOGARES INFANTILES?

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo-sierra1Independientemente de que los reclamos de las señoras que durante tantos años han manejado los hogares infantiles del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar tengan asidero en el ordenamiento jurídico del país, lo cierto es que son una mujeres que han hecho un trabajo muy digno e edificante con los niños de las amas de casa trabajadoras de los barrios más pobres de toda la nación, y lo que menos merecen es un tratamiento despótico y agresivo de parte de cualquier miembro de la sociedad colombiana.

Tratamiento denigrante que, al parecer,  está sucediendo de parte de algunas funcionarias del ICBF de la ciudad de Bucaramanga, quienes según denuncias escuchadas hoy en los medios de comunicación regional por líderes del movimiento reclamante de los derechos de estas humildes mujeres, han sido intimidadas y amenazada  para que, por la fuerza, regresen al cumplimiento de sus edificantes labores en sus barrios. ¡¿Cómo así?! ¿No se supone, en teoría, que los señores y señoras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar son las defensoras de la convivencia y el buen trato en los hogares colombianos y que, con nuestros infantes, tratan de velar porque sus derechos sean preservados sin que, por ningún motivo, la violencia sea un factor que marque el desarrollo del futuro ciudadano colombiano?

Ahora resulta que quienes resuelven ejercer la violencia por mano propia son encopetadas funcionarias del ICBF, todas ellas, por supuesto, recomendadas por muy distinguidos políticos locales que, pareciera, les han transferido  una patente de corso para hacer con quienes ellas miran por debajo del hombro lo que les da la reverenda  gana.

¿Y si la sal se corrompe?, preguntan por ahí…  Las supuestas preservadoras de las buenas costumbres y el trato ético y decente en los hogares y la infancia nacional, resultaron ahora unas irascibles intimidadoras que recurren a mecanismos sucios para abortar un reclamo de sus servidoras por tanto tiempo. ¡Así no es carajo! Y no solo estoy expresando mediante esta nota mi indignación personal por estos hecho, sino que muy respetuosamente le estoy pidiendo a la Procuraduría General de la Nación y a la Fiscalía de la República, que de oficio inicie las investigaciones a que haya lugar, porque en ese proceder están tipificados varios delitos, que deben ser condenado de la manera más ejemplar.

No puede ser que porque si, a las señoras del ICBF les dé por amenazar e intimidar a unas mujeres, que porque son humildes, creen que pueden convertir en el trapo sucio de las engaripoladas niñas bien que se creen la mas soberbias exponentes de la oligarquía criolla. Procuraduría y Fiscalía, actúen por favor…