Editorial: ¿HACIA UNA ALCALDÍA METROPOLITANA DE BUCARAMANGA?

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierra morenoDesde hace mucho tiempo y ahora reiterado por el actual alcalde de Bucaramanga, los expertos en desarrollo planificado de la ciudad han hablado de la conveniencia de establecer una alcaldía metropolitana que incluya la ciudad de los parques, Piedecuesta, Floridablanca y Girón. Pero lo de siempre, los intereses politiqueros de concejales y alcalditos en trance de reinar por 4 años no han permitido que hasta ahora, y va ha ser igualmente difícil hacia el futuro, se pueda concretar un proyecto que está en mora de unificar las políticas de la gran zona de influencia en que se ha constituido la capital del departamento de Santander y sus municipios aledaños.

No hay que decirse mentiras… El gran lastre de la ciudad, el departamento y el país, ha sido la acción de ese ejercito de oportunistas que disfrazados de representantes de los partidos políticos constituidos, han medrado, como verdaderas sanguijuelas, de los presupuestos nacionales, departamentales y municipales, y se han llevado la platica que a los contribuyentes nos quitan por la vía de los impuestos.

Por supuesto, la posibilidad de elegir por cuatro años un alcalde metropolitano corrupto e ineficiente seria de las peores consecuencias para toda la región, pero son los peligros que, para bien o para mal, se tienen que tomar en estas seudo democracias.  Desafortunadamente el espíritu corrupto ronda como Pedro por su casa por el ambiente y, así, por ejemplo, un distinguido “dirigente” en dialogo personal conmigo me dio un argumento bien pueril para mantener las cosas como están: “hay que democratizar la robada”, me decía este cretino, que en algunos medios de la región posa por gran dirigente social.

Desafortunadamente, al contrario de los que fuera de desear, son muchos los individuos que siguen creyendo que las alcaldías y los concejos municipales son una buena excusa para enriquecerse rápidamente,  y entonces es mejor tener cuatro alcaldías en lugar de una y unos 80 cupos de concejos municipales en lugar de 20 o 25 que constituirán un gran concejo metropolitano del área metropolitana. Es un pensamiento corrosivo que llega incluso a los estratos más bajos y, si no, que averigüen que pasa en las juntas de acción comunal donde los comportamientos indeseables se  reproducen como mala hierba. Así, ¿cuál interés común y pensar en el bienestar colectivo? Luego no por ser un lugar común deja de ser cierta el estribillo aquel que cada pueblo tiene la suerte que se merece. Y la nuestra en bien perra…

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