Editorial: LA CONCIENCIA ECOLÓGICA

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredoQué bien que las entidades encargadas de liderar el manejo ambiental del departamento y el país nos inviten a los periodistas a capacitarnos cada día más en la conciencia ecológica y el manejo especifico de muchos temas especializados que tienen que ver con esta área, ya que nosotros seremos los encargados de transmitir a la opinión pública apremiantes mensajes para que la responsabilidad por la vida de nuestro planeta sea algo más que un expresión retorica. Por eso exaltamos la invitación para este fin de semana de la CDMB y Ecopetrol para profundizar más sobre la materia.

Pero por supuesto, más allá de informaciones y campañas muy bien orientadas hacia los ciudadanos de nuestro entorno, lo que esta de fondo son los factores que se  ponen en  juego para que, por encima de las normas y los preceptos legalmente establecidos, intereses económicos particulares primen para torcerle el pescuezo a la ley en beneficio del capital privado. Para nadie es un secreto que entre nosotros el entronque entre los constructores, dueños de tierras y el sector político ha sido un factor determinante para determinar la transmisión del poder entre unas y otras generaciones, y que no siempre ese entronque ha servido para poner al estado en beneficio de los intereses generales.

Ahora nos sorprende que un importante constructor, arrogante y soberbio como todo rico de viejo cuño, no solo se quiera quedar con la alcaldía de Bucaramanga, sino que además propicie escándalos de violación del POT en otros municipios, colocando todo su poder para imponer su personal y particular voluntad frente al derecho de los ciudadanos de tener pulmones verdes que les dé aires frentes a un área metropolitana que, cada vez más, se vuelve en una verdadera selva de cemento.

Y ahí, ¿la teoría ecológica y medio ambiental que vale frente a quienes se creen, por tradición y supuestos derechos de sangre, superiores al de resto de los mortales para imponerles – a las patadas si es preciso – su beneficio personal frente al interés colectivo? Ahí si, como decía el refranero de nuestros abuelos, una cosa piensa el burro y otro el que la esta enjalmando… Pero bueno, mientras tanto capacitémonos más este fin de semana en el tema, a ver si de algo nos sirve.