Editorial: LA GRAN LOGIA DE LOS ANDES Y CENIT CONVOCA GRAN FORO SOBRE LA SALUD.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierra morenoPara el próximo 8 de julio y en el hotel Dann Carlton, la Gran Logia de los Andes y el Cenit han convocado a la opinión publica santandereana a un gran foro sobre sobre la Reforma a la Salud, reforma en donde muchas verdades a medias están de por medio y, como siempre, los legisladores y el gobierno tienen muchas cartas guardadas debajo de la manga que, en ultimas, determinaran que lo que salga de esa innovación no sea tan bueno como lo quieren hacer ver desde el estamento estatal.

El evento, al que estarán invitados importantes expertos de la capital colombiana, se esta promoviendo con suficiente tiempo para que a él se llegue con criterios claros de todos los sectores sociales que se quieran hacer presentes para controvertir en una materia en la que desafortunadamente no siempre se habla con la suficiente franqueza y, en el que la mano de los grandes inversionistas  están de por medio, sacrificando la salud y la vida de la gran mayoría de los colombianos que ven como hechos, como el paseo de la muerte, es tristemente mas frecuente entre nosotros.

Nos parece muy pero muy importantes que entidades como la Gran Logia de los Andes y el Cenit creen un nuevo espacio de controversia y discusión en medio de ambientes cerrados por agrupaciones políticas e instituciones interesados en manipular la información y el conocimiento real de lo que pasa en las varias áreas de la vida colombiana, en beneficio de sus interese mezquinos y mentirosos.

Los derechos y la posibilidad de dinamismo de la sociedad civil han sido castrados, una y otra vez, en favor del unanimismo y una información dirigida por intereses concretos, que vendiendo verdades a medias, no permiten tener todos los elementos necesarios para analizar y evaluar  lo que el discurso oficial quiere vender como “gran logro social”. Por eso que se abran espacios nuevos, descontaminados de prejuicios y manipulación  es fundamental para que la democracia sea verdadera y no solo un eslogan barato para mantener un desesperante estatus de injusticias.