Editorial: LA POBREZA, UN TEMA DE NUNCA ACABAR…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo-sierra1A propósito del encuentro de política de innovación social que se desarrollo en el salón Augusto Espinosa Valderrama  buscando formular estrategias para la reducción de la pobreza, yo tengo criterios muy definidos y pienso que a pesar de las muchas formulaciones que se han hecho aquí y en los organismos internacionales, los logros a mediano y largo plazo son muy reducidos, sin querer con ello desconocer, para nada, los esfuerzos de actividades como éstas.

Pienso, en particular, que el sistema capitalista sobre el cual estamos montados y en el cual nos educaron, está diseñado para, de una forma muy sutil, perpetuar la ley natural del más fuerte, lo que sin lugar a dudas se puede ver en un estudio concienzudo de la conformación de los capitales y la división del ingreso percapita en el mundo en los últimos 50 años. Afortunada o desafortunadamente –eso depende de donde este uno parado ideológicamente- en el negocio, que es la fuente que mantiene todo el sistema, no hay corazón, y nadie va a una bolsa de valores o al gran comercio de capitales del mundo, pensando en perder o en hacer obras de caridad. Pero claro, ese corazón tampoco lo tienen quienes supuestamente son anticapitalistas, los teóricos socialistas, que para poner un solo ejemplo, China, se sustenta y muestras los mejores índices de crecimiento económico mundial, gracias al trabajo esclavo de sus no libres ciudadanos.

De paso, el sistema financiero formal está montado sobre unos presupuestos políticos en los que hoy por hoy, más que por plataformas ideológicas de fondo, se llega a los gobiernos mediante la plata, factor fundamental – pero claro, no total – de una decisión electoral en cualquier democracia formal del mundo. En estos juegos, en el que los deseos de poder y dominación priman esencialmente, no siempre los programas sociales propuestos para solucionar las dificultades de los más pobres es sincero, y en la mayoría de los casos obedecen más a la zanahoria que se le ofrece al populacho para captar su voto.

Cuando los expertos reunidos en nuestra ciudad hablan del  mal estado de las vías, la dificultad para el acceso a la tecnología y la educación, la corrupción, la resistencia al cambio, el miedo al fracaso y la falta de responsabilidad social, entre otros factores como la  fuente de la desigualdad y la pobreza, están haciendo referencia a problemas macro estructurales del sistema sobre el que esta mondado nuestros estado,  problemas sobre los que Colombia, en los últimos 25 años, no ha logrado avances significativos, si es que no, por el contrario, se han registrado retrasos sensibles.

Pero a su vez, por simple carencia de valor civil y sometimiento a las muchas doctrinas religiosas del mundo, lo teóricos, los técnicos, los políticos y los gobernantes, le sacan el cuerpo al tema factor fundamental de los grandes males sociales del planeta, la superpoblación, que hace que por más malabares matemáticos y de calculo que uno haga,  nunca pobra haber suficiente  para mantener dignamente a todos los miembros de una sociedad universal que se multiplica exponencialmente, mientras los recursos naturales y comerciales son limitados.

Ojala fuera posible que de ejercicios interesantes como estos pudieran salir respuestas ciertas y efectivas a la eliminación de la pobreza. Pero me da la sensación que siempre nos quedamos en la formulación de intenciones que nunca se concretan, entre otras muchas cosas, porque los factores determinantes del poder para hacer esos cambios necesarios no están –no nos digamos mentiras- en nuestra manos.