Editorial: LA SALUD, UN PROBLEMA DE MUERTE

Por Wilfredo Sierra Moreno.  

OLYMPUS DIGITAL CAMERAAunque parezca un verdadero contrasentido la frase con la que encabezamos esta nota, la verdad es que es tal el descuadernamiento que se vive en el área médica e institucional de centros de atención a las dificultades de salud de los colombianos, que ir a buscar  remedio a los males en clínicas y hospitales es casi un certificado de defunción segura para el necesitado. El comúnmente  denominado paseo de la muerta, ese procedimiento por medio del cual una ambulancia visita una clínica y otra, hospital o centro de salud con su paciente y en ninguna de esas entidades es atendido hasta que el ciudadano muere, es una muestra más que macabra de lo que es la incoherencia en esta materia.

Por estos días la discusión en Bucaramanga esta centrado en el hecho de que, presentado un accidente, es un verdadero drama conseguir que una ambulancia asista de manera pronta a auxiliar este  hecho de emergencia, y muchas veces los desenlaces fatales surgen de esta demora en la atención  en casos graves. Adjetivar estos hechos parece ya un ejercicio estéril, porque en este país parece la que queja y la denuncia fuera como latirle  a la luna.

Ahora las autoridades de Bucaramanga optaron por la estrategia de zonificar la ciudad para que las diferentes clínicas o empresas con servicio de ambulancia puedan ser más efectivas en el llamado de los afectados. Si nos pregunta sobre nuestras expectativas ante la medida, diríamos: posiblemente, tal vez, quien sabe…