Editorial: PARTIDOS POLÍTICOS LE HACEN “PISTOLA” A LAS MUJERES.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

bg_profileAunque la reforma política de 2011 estableció que en las listas que se elijan cinco o más curules para las corporaciones de elección popular se deberán integrar con  el 30% de la  representación de género – esto  es para el caso colombiano, de mujeres – la verdad es que como todo en este país, la normita se ha quedado solo escrita o, cuando mucho es cubierta de manera formal,  hipócritamente, colocando a las mujeres de relleno allá en los últimos renglones donde  no tienen ninguna opción real de ser elegidas.

Entendiendo que como dicen los expertos, el potencial electoral de la mujer en éste país es del 70% del censo electoral colombiano, es decir, son una apabullante mayoría de los nacionales con posibilidad de incidir en los resultados de los comicios, uno no entiende como los hombres las siguen teniendo marginadas – porque esa ha sido una práctica centenaria de esta retardataria cultura machista – y  como ellas no han propiciado un autentico  golpe de opinión nacional que verdaderamente podría darle un vuelco efectivo a la conformación político administrativa de la nación, y con ello establecer nuevos parámetros de conducta en la desgastada ética del estado colombiano.

Por lo demás, una “revolución pacífica” de tal magnitud serviría para realmente ajustar las tuercas a la legislación en materia de derechos del sector femenino, realmente aun muy deficiente en ciertas normas, pero aun más en su ejecución. Hablar de los logros de las mujeres en nuestra sociedad se ha vuelto un lugar común en el discurso formal de la sociedad, pero la verdad, hay más de forma que de fondo en esas teóricas conquistas, y aun en muchos núcleos sociales colombianos la mujer es tratada de una manera aberrante y violenta, sin que la mano efectiva de la Ley llegue contra los agresores de género.

Pero aquí pareciera que a las mismas mujeres les ha faltado más verraquera para tomarse por asalto los puestos de mando de las colectividades políticas nacionales, y expreso con plana conciencia lo de tomar por asalto los puestos de mando, porque por las buenas los marrulleros y mañosos políticos machistas tradicionales no les van a entregar ninguna conquista realmente seria a las mujeres. Y una buena acción, para empezar, seria no aceptar esas nominaciones de relleno en las listas oficiales a Cámara y Senado, a ver que hace ese cacicazgo anquilosado de la politiquería tradicional frente a las exigencias de la norma en tal materia. Si las mujeres son la mayoría del potencial electoral nacional, no pueden seguir dejándose tratar como si fueran una insignificante minoría.

Señoras, a amararse bien las faldas, y a reclamar por vías de hecho, pacíficas pero elocuentes, los derechos que les pertenecen. Ustedes son muy grandes, bellas e inteligente, para seguir siendo simplemente el relleno formal que el establecimiento electorero machista necesita para seguir mangoneando. Y claro que sabemos que cuando ustedes se ponen bravas saben imponer sus justos reclamos.