Editorial: ¿POR QUÉ NO LE ENTREGAMOS EL MANEJO DEL ESTADO A LA IGLESIA CATÓLICA?

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo-sierra1Con el debido respeto  que le debo a todos y cada uno de los funcionarios de la administración departamental, del área metropolitana de la ciudad y de Bucaramanga, considero que ya va siendo hora que cada uno de nosotros nos apersonemos del hecho cierto de que éste es un estado laico, en cuya administración, para nada deberían entrar en consideración las preferencias religiosas de ninguno de sus funcionarios, y cuyas diferencias y pleitos se dirimen de acuerdo a las normas legales y constitucionales establecidas en el ordenamiento jurídico, sin injerencias extraterrestres de ninguna especie.

Por eso considero desacertado el supuesto encuentro  de conciliación entre las autoridades ambientales de nuestra región con un señor que llaman arzobispo y que, supuestamente,  tiene autoridad divina (¿) para atar y desatar entuertos en este perro mundo. La cita, propiciada según entiendo por el señor director de la CDMB, no tiene ninguna lógica posible, entre otras cosas porque si algo distancia las posturas del director de la Corporación de la Defensa de la Meseta de Bucaramanga y a la señora directora del Área Metropolitana, son criterios técnicos, interpretaciones legales y hasta posturas personales en torno a la aplicación de las normas (cosa que es humanamente explicable), y nada tiene que ver con presunciones divinas, angelicales o teológicas, que están bien para los que viven de venderle el cielo y sacar del infierno a los ingenuos que creen en esos cuentos, pero que en materia jurídica, legal, normativa, no cuenta para nada.

Es preocupante esa desafortunada tendencia de mezclar el agua con el aceite, y de traer a la esfera legal y mundana, personajes que nada tienen que ver con el manejo político y administrativo del estado, en cualquiera de sus esferas. Por supuesto la tendencia no es nuevo, y recordamos ahora como un hombre que posa de ser un ultra liberal y de la más rancia izquierda, el doctor Horacio Serpa Uribe, tuvo en su gobernación a un edecán religioso, arzobispo por más señas, que nunca estaba ausente del más mínimo acto de esa administración, y al cual, según dicen las malas lenguas, al igual que al Rasputín de los Zares Rusos, se le consultaban los más mínimos detalles de la administración.

Pero señores, ¿para qué carajos se tiene que escribir en la Constitución Nacional que este es una Estado Laico, si nadie quiere actuar en la cosa pública de acuerdo con esos preceptos, y cada quien, cuando le conviene, mete a un curita en el paseo? Pero tranquilos, que ya viene diciembre y no dejaremos de ver en todas las entidades oficiales las clásicas novenas de aguinaldo que, claro, es una típica tradición católica en todo el mundo. No importa, por supuesto, que la novenita empiece en todas las entidades públicas a las 4 de la tarde y le quite dos horas diarias de servicio a la ciudadanía en general.

Yo propondría que, para ser más consecuentes, le entregáramos en manejo del estados a la supuestamente santa iglesia católica, y que al Presidente de la República lo nombrara el Papa, a los gobernadores en Cardenal Primado de Colombia, y a los alcaldes los arzobispos de cada departamento, como él que invoco el director de la CDMB para que les echará agua bendita a él y a nuestra buena amiga del Área Metropolitana de Bucaramanga. No sé si el gobierno a todos los niveles funcionara mejor, pero por lo menos dejaríamos de ser violadores constantes de los preceptos constitucionales que dicen que los problemas de la sociedad civil los resuelven los civiles…