Editorial: SERGIO ISNARDO MUÑOZ

Por Wilfredo Sierra Moreno.

1a wilfredo sierraCiertos fenómenos curiosos se van presentando en lo que va de los primeros calentamientos de la campaña política para definir el próximo alcalde de la ciudad de Bucaramanga, que sobre todo salen a relucir cuando se ha conocido la última encuesta Polimétrica, realizada para Caracol Radio y Red + Noticias. Según la encuesta de junio, si las elecciones para la Alcaldía de Bucaramanga fueran mañana, Carlos Ibáñez lograría el 10% de los votos, seguido por Rodolfo Hernández, con 9%; Sergio Isnardo Muñoz, con 7%; Celestino Mojica, con 4% Clara Isabel Rodríguez, 3%; Jaime Vargas Mendoza, con 2%; Jhan Carlos Alvernia 2% y Sergio Prada, con 1%.

Aunque las deducciones lógicas dirían que Ibañez tendría que ganar la elección en nuestra ciudad, muchos factores objetivos y subjetivos estarían en juego para determinar que va a pasar efectivamente el día del conteo de votos para determinar el ganador. ¿Le va a aportar votos en la ciudad que el candidato del partido liberal se pasee de la mano de Horacio Serpa Uribe quien, ciertamente, hoy por hoy no cuenta con muchas simpatías en la opinión pública no tradicionalista de nuestra región? ¿Estará en presencia de todos los Senadores y Parlamentarios rojos en las tarimas de los barrios, dando una impresión de poder arrollador contundentemente para derrotar a cualquier oponente? Carlos Ibañez es ciertamente un buen señor, pero hace parte de la vieja clase política que suele mirar por encima del hombro a los sectores populares y creen que están destinados a gobernar entre nosotros, porque sí. Si Ibañez logra presentar una imagen fresca, no acartonada, si se acerca con verdadera simpatía a las gentes de los sectores populares que son los que ponen el mayor número de votos en Bucaramanga y que en la práctica definen cualquier pleito electoral local, tiene unas buenas opciones.

Interesante me ha parecido, por ejemplo, el fenómeno del joven Sergio Isnardo Muñoz, a quien el grupo del gobernador lanzó al agua como quien no quiera la cosa, en una estrategia de ir formando nuevas figuras con acogida popular hacia el futuro para su colectividad, Santander en Serio. Pero lo pusieron buscar aval por otros movimientos políticos, en donde ha sufrido, desafortunadamente, el mal tratamiento de los comerciantes inescrupulosos de avales que se disfrazan, hipócritamente, de partidos políticos. El 7% de esta última encuesta de opinión, muy cerca del 10% de Carlos Ibañez, y el 9% de Rodolfo Hernández, demuestra que ha hecho la tarea muy bien y que tiene un generoso reconocimiento popular en el corto tiempo de su campaña política. Y aunque un terco amigo periodista que se las tiras de sabiondo en materias electorales -¡como todos los periodistas arrogantes por estos tiempos!- diga que la política no es de académicos sino de traficantes sin hígados de todo y por todo, Sergio, como dicen en cierto argot popular, pinta, y debe ser tenido en cuenta de aquí en adelante.

A mí el señor Rodolfo Hernández si no me trama. Arranco dándoselas de independiente y termino hipotecado al Uribismo.  Pero además su lenguaje agresivo y a ratos irresponsable, desdice mucho del talante de un estadista que, dicen, debería ser todo buen gobernante, así sea a nivel nacional, departamental o municipal. Además, ¿no fue el señor Hernández quien en una de sus muchas construcciones –porque tiene varias – decidió arremeter contra una zona verde porque es de los que cree que frente a sus intereses comerciales no hay leyes ecológicas que valgan?  Tengo el pálpito que con Rodolfo Hernández como alcalde de Bucaramanga nuestros verdes cerros orientales serán pan comido de los constructores, y ante nuestros reclamos nos responderá en su talente: con arrogancia. Pero habrá que ver si los electores prefieren eso para la ciudad.

Las aspiraciones de los muchos candidatos del actual concejo municipal de Bucaramanga si son un chiste. Son la vieja expresión de los sacristanes que quieren ser papas, y la mayoría de ellos terminaran aprovechando la publicidad que les da sus escarceos habilidosos de candidatos a la alcaldía de la ciudad para remachar su regreso a un concejo municipal, donde la verdad están bien porque ese es un escenario donde la medianía reina. Ahora bien, hay que decir que esto apenas comienza y que por el camino muchas cosas pueden pasar. Iremos viendo cuantas metidas de pata e impertinencias cometen nuestros flamantes candidatos a la alcaldía de Bucaramanga, resultando con que los registros de aceptación se van al suelo, y el que uno menos piensa termina ganando. Es un escenario bien interesante, voluble y variopinto, en donde se puede sufrir y generas expectativas falsas, pero también en donde la mayoría de las veces se goza mucho…