Editorial: UN PAPA CARISMÁTICO.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

Realmente carismático esta resultando ser en nuevo Papa del catolicismo, yOLYMPUS DIGITAL CAMERA con su actos de sencillez y simpatía esta enviando un mensaje de humildad a una comunidad que no se ha preciado exactamente, a lo largo de los siglos, de ser comprensiva y realmente caritativa con el ser humano  y, antes bien, con su boato deslumbrante y su soberbia estúpida, lo único que ha hecho es alejar mucha gente de  sus iglesias.

Que bueno seria que algunos obispos y hasta curas de nuestro entorno aprendieran del  mensaje que el Papa Francisco les esta enviando con sus gestos en estos pocos días de su pontificado, porque  un buen numero de ellos no son más que un puñado de petulantes de mala lecha, que creyendo que aun estamos en el medioevo, tratan de hacerse rendir pleitesía de la peor manera. Pareciera que estos arrogantes torpes y estúpidos, no entendieran lo que esta pasando al interior de su gran iglesia, cuando como una reacción a la acción critica y cuestionadora de buena parte de la opinión publica internacional, la gran jerarquía romana a entendido que hay que voltear la hoja, regresando a la sencillez y la humildad.

Cuan ideal sería que la iglesia católica y la gran conciencia universal, política y social del planeta,  entendiera que la generosidad con el pobre y el desprotegido debería ser una constante en la acción del mundo en general, pero, la verdad,  es que largos caminantes de este perro mundo, no creemos que de eso tan bueno se pueda dar tanto y tan fácilmente  de la noche a la mañana. El mensaje de Francisco sorprende por lo novedoso y comprometido, pero debería entender que esta en terreno de lobos feroces que no se detienen ante nada.

Pero sobre todo me ha preocupado es que con un buen numero de analistas desprevenidos del talante del nuevo Papa que he conversado, siempre me han expresado en mismo temor: Ojala que esos barbaros de la Curia Romana no le hagan lo que hicieron al igualmente carismático y sonriente Juan Pablo I, al que mataron con solo 3 meses de pretender hacer del amor un hecho real del catolicismo. ¡Cuidado Francisco, porque lo que nos alegra a los desprevenidos y librepensadores mortales, no es lo que gusta a los arpías venenosos del arzobispado godo y retardatario!