EL PATRIMONIO GENÉTICO MUNDIAL ES CRUCIAL PARA LA SUPERVIVENCIA DE LA HUMANIDAD

fao abril 16En el 30 aniversario de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, la FAO subraya la urgencia de salvaguardar los genes clave para hacer frente al cambio climático

16 de abril de 2013, Roma – Conservar y aprovechar al máximo la riqueza del patrimonio genético del planeta será crucial para la supervivencia de la humanidad, que necesitará producir suficientes alimentos nutritivos para una creciente población, advirtió hoy el Director General Adjunto la FAO, Dan Gustafson, al intervenir ante la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura. La Comisión, el único órgano intergubernamental que aborda de forma específica todas las cuestiones relacionadas con los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura a nivel  mundial, se reúne en Roma esta semana coincidiendo con la celebración de su 30 aniversario.

“La FAO cree que la adaptación del sector agrícola no es solo una opción, sino un imperativo para la supervivencia humana y que los recursos genéticos serán una parte esencial de cualquier estrategia de adaptación”, aseguró Gustafson.  “Garantizar la seguridad alimentaria -añadió- en el contexto del cambio climático es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad”.  Las plantas representan más del 80 por ciento de la dieta humana. Una treintena de cultivos cubren el 95 por ciento de nuestras necesidades de energía alimentaria y sólo cinco de ellos -arroz, trigo, maíz, mijo y sorgo- comprenden el 60 por ciento. Sin embargo, el hombre ha seleccionado y cultivado más de 7 000 especies vegetales desde que aprendió a hacerlo hace miles de años. Y existen hasta 30 000 especies de plantas terrestres comestibles en el mundo.

“Se calcula que el impacto del cambio climático reduzca la productividad, estabilidad e ingresos agrícolas en muchas zonas que experimentan ya elevados niveles de inseguridad alimentaria. Sin embargo, la producción agrícola mundial deberá aumentar un 60 por ciento a mediados de este siglo -faltan menos de 40 años para ello- para poder cubrir las necesidades alimentarias de la creciente población mundial “, explicó Gustafson.

“Los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura juegan un papel crucial en la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia seguros y los servicios ambientales. También desempeñan un papel vital en permitir a los cultivos, el ganado, los organismos acuáticos y los árboles de los bosques resistir las condiciones asociadas al cambio climático”.