‘ESTA GUERRA DEBE PARAR YA’: PADRE DE PATRULLERO MASACRADO EN CÚCUTA

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Foto eltiempo.com

Guillermo León Ulloa murió el fin de semana junto a otros dos policías.

7 de abril de 2015 El cuerpo del patrullero Guillermo León Ulloa fue recibido por los altos mandos de la Policía en Tolima, refiere en una nota el diario capitalino El Tiempo. El cuerpo del patrullero Guillermo León Ulloa Ruiz, que murió este sábado junto a otros dos miembros de la institución tras una emboscada en zona rural de Cúcuta (Norte de Santander), fue trasladado anoche domingo a su natal Anzoátegui (Tolima). En el ataque también murieron el intendente Hemel Jesús Collantes Gereda y el patrullero Manuel Alirio Silva Rodríguez, mientras que el capitán Carlos Augusto Sánchez Valbuena resultó herido.

Los uniformados murieron por culpa de un artefacto explosivo que fue activado al paso de una caravana de la Policía de Carabineros (Emcar), amplia la información el diario capitalino. Investigadores de la Sijín y la Fiscalía tratan de establecer si los responsables del ataque fueron hombres de las bandas ‘los Rastrojos’ o ‘los Úsuga’, que en el lugar, situado en la frontera con Venezuela, manejan las rutas de narcotráfico y contrabando de víveres y gasolina. Guillermo León Ulloa, soltero, ingresó primero a la Policía del Tolima donde prestó el servicio militar como auxiliar y luego realizó el curso de patrullero en la Escuela Gabriel González, en El Espinal.

En Cúcuta este muchacho laboraba desde hacía tres años, pero infortunadamente falleció. Por información que permita la captura de los autores del ataque, las autoridades ofrecieron 70 millones de pesos. Jhon Alexánder Ulloa, su hermano gemelo, que también es miembro de la institución armada, afirmó que ‘Memo’, como lo llama cariñosamente su familia, ingresó a la institución por pura vocación. “Mi hermano amaba a la Policía por encima de todo, desde niño soñaba con portar el uniforme”, afirmó Jhon Alexander, que recibió la noticia de la muerte en Anzoátegui, donde pasó Semana Santa.

“Memo me llevaba un año de antigüedad en la institución y todos los días me daba buenos consejos para ser un buen policía, para dejar en alto el nombre de la institución”, recordó Jhon Alexander. El sábado pasado, a las ocho de la mañana, fue la última vez que escuchó su voz pues hablaban todos los días por celular para saludarse. “No pasaba un día sin que habláramos por celular, nos saludábamos a menudo y a veces las conversaciones se prolongaban”, dijo el entrevistado a El Tiempo. Su última conversación duró varios minutos y le contó que seguía laborando en Cúcuta a donde llegó trasladado una vez terminó el curso de patrullero.

“Me aseguró que se sentía orgulloso de pertenecer a la Policía, pero también me contó que extrañaba mucho a Anzoátegui y al final se despidió con un ‘te amo, hermano”, relató Jhon Alexander y señaló que después del mediodía uniformados de la estación de Policía de su municipio llegaron a su casa a darles la noticia del asesinato. “Fue un momento horrible, la familia jamás espera esa clase de noticias”, contó. Recuerda que tenían los mismos gustos, “los mismos objetivos en la vida, y éramos tan idénticos que hasta portábamos el mismo uniforme de nuestra Policía”.

“Nacimos un 26 de mayo de 1990, los dos estamos a punto de cumplir los 26”, señaló. Su padre Guillermo Ulloa, que labora como conductor de una ambulancia, también lo recuerda como un joven vigoroso, excelente deportista y amante de la lectura. “Memo fue buen estudiante en el colegio Carlos Blanco Nassar, siempre me llegaba con buenas calificaciones en todas las materias y nunca tuve una queja de mal comportamiento”, señaló el padre de familia. “Esta guerra debe parar ya”, afirmó.