FCV EMPLEA POR PRIMERA TÉCNICA MÍNIMAMENTE INVASIVA PARA TRATAR PACIENTES CON ENFERMEDADES DE LAS VÁLVULAS DEL CORAZÓN

  • Según datos de la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de defunción en todo el mundo. Una de las patologías que se presenta con mayor frecuencia tiene que ver con el trastorno de la válvula mitral, afección que produce que la sangre regrese al corazón, y no vaya hacia el resto del cuerpo. · El Instituto Cardiovascular de la FCV es pionero en poner en práctica en Santander, una técnica mínimamente invasiva para pacientes con esta patología, que por su condición física no pueden ser llevados a cirugía. · El procedimiento reduce la fatiga y facilita la recuperación del corazón; a nivel mundial, se han evidenciado resultados exitosos en cuanto a la sobrevida de pacientes tratados con el método.

Bucaramanga, abril de 2019. La válvula mitral es una de las cuatro válvulas del corazón, que consta de dos pliegues de tejido denominados valvas; las valvas se abren y se cierran, regulando el flujo de sangre de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo. En ocasiones, se altera su funcionamiento, lo que puede provocar insuficiencia cardíaca o problemas con el ritmo cardíaco; cabe mencionar que si la insuficiencia de la válvula mitral es severa, la sangre no puede circular por el corazón ni hacia el resto del organismo de manera eficiente. Esta patología cardíaca supone entonces, un problema sanitario tanto por su frecuencia, como por la morbilidad y mortalidad que causa. Por lo anterior, pacientes con el diagnóstico deben someterse a un procedimiento que restablezca la función cardíaca y mejore su calidad de vida, de manera efectiva y duradera.

 De acuerdo con el doctor José Federico Saaibi Solano, jefe de Cardiología y Hemodinamia de la FCV, una de las alternativas de tratamiento es la intervención quirúrgica; la otra técnica innovadora, que están llevando a cabo médicos del Instituto Cardiovascular por primera vez en Santander, es a través de un dispositivo llamado MitraClip. Para diferenciar los dos procedimientos, el especialista señala que “la cirugía se utiliza en pacientes que tienen la función del corazón menos comprometida, a quienes es posible cambiarles la válvula o arreglarla; no obstante, hay personas que debido al diagnóstico tardío, al estado del órgano, o algún otro impedimento físico, no son candidatas para la intervención”. El doctor asegura que esto les sucede a un número considerable de pacientes que llegan al centro hospitalario, sobre todo aquellos de mayor edad, que tienen un daño en el corazón o que han sufrido varios infartos.

Por ende, el experto afirma que es importante que la población conozca acerca del implante del MitraClip, ya que por medio de esta técnica “es posible hacer con una intervención mínimamente invasiva, sin operar el corazón, sin necesidad de usar una bomba de circulación extracorpórea –con la que el cirujano detenga el corazón sin interrumpir la circulación sanguínea−, y que permita arreglar la válvula cuando está insuficiente”. Vale la pena mencionar que para esto, se necesita de un equipo multidisciplinario preparado, que tenga experiencia con los aspectos técnicos del procedimiento, y que estudie cuidadosamente a los pacientes para definir quiénes son los que podrían beneficiarse con el método.

Detalles del procedimiento Para implantar el clip, se introduce un dispositivo en forma de pinza por la vena femoral, que se lleva hasta el corazón. La pinza se guía mediante un ecocardiograma transesofágico –mediante el cual se pueden evaluar las estructuras y el funcionamiento del órgano–, atraviesa las cavidades cardiacas y se engancha en las valvas de la válvula mitral. “Esta grapa o clip hace que el hueco o el agujero de insuficiencia se vuelva más pequeño”. De esta manera, se controlan las fugas de sangre que antes volvían a la aurícula izquierda, en vez ir de al resto del cuerpo. El médico agrega que el procedimiento –que se realiza bajo anestesia–, es muy seguro y garantiza una mejora significativa en la calidad de vida de los pacientes. “Además de quitarles la fatiga, la técnica permite que la función del corazón se recupere: se puede asegurar que el 80 por cierto de las personas que reciben este tratamiento, viven más”.

El Instituto Cardiovascular de la FCV es la única clínica que está aplicando este método en Santander; el equipo de cardiólogos y hemodinamistas intervinieron recientemente un primer paciente con éxito: “tratamos a muchas personas con falla del corazón y por su condición, la cirugía no es viable, creemos entonces, que ésta va a ser la solución para gran parte de la población con esta patología”.