GOLPE A LA ATOMIZACIÓN DEL MICROTRÁFICO EN ZONAS SUBURBANAS DEL ÁREA METROPOLITANA

OPERACIÓN ENJAMBRE

Dios y patria buen día, porque la Policía Metropolitana de Bucaramanga no da tregua al microtráfico, nos dispondremos desde esta noche a realizar 9 allanamientos en los que pretendemos capturar no menos de 12 delincuentes y la aprehensión de 2 menores.

En este sentido, de manera coordinada con la fiscalía se afectará la organización criminal liderada por William Ruiz alias “Bola”, quien se aprovisionaba de sustancias estupefacientes que eran distribuidas de manera exclusiva desde el interior de 5 residencias ubicadas en el barrio Villamercedes al norte de Bucaramanga.

Esta organización se caracterizaba por contar con núcleos familiares de distribución, desde el cabecilla quien a través de su hijo y su nuera menor de edad quien era instrumentalizada, se encargaban de la entrega de los estupefacientes en 5 viviendas de ese sector. De igual forma, en 3 viviendas más se identificó que los encargados del expendio contaban con vínculos conyugales o familiares particularmente de madre e hijo.

Esta característica de grupos familiares, hizo compleja la labor investigativa en el entendido que no se admitía con facilidad a nuevos consumidores, solo aquellos que eran debidamente referenciados por alguna de las casas de expendio o integrantes de la organización.

De manera paralela, con el fin de blindar la actividad ilícita, se contaba con un grupo de seguridad el cual era liderado por dos integrantes de la organización quienes a través de una red de “campaneros” alertaban la presencia de las autoridades y personas ajenas al sector.

Llama la atención como la residencia del cabecilla era utilizada como zona de seguridad, facilitando la compra y el consumo en la misma vivienda, evitando diferentes controles policiales en las zonas públicas como la aplicación del Código nacional de policía en el marco de las recientes regulaciones frente al uso de la dosis mínima.

Las personas capturadas, registran más de 35 procesos por delitos como homicidio, tráfico fabricación y porte de estupefacientes y armas de fuego, lesiones personales, hurto, amenazas y fuga de presos.

Se observó en el marco de la investigación la reincidencia delictiva de algunos de los integrantes de esta estructura, quienes a pesar de estar con medida de prisión domiciliaria por delitos como hurto y homicidio, utilizaban esta figura para seguir delinquiendo desde su propia residencia.

En promedio, la organización comercializaba más de 500 dosis diarias de estupefacientes (clorhidrato y base de cocaína y marihuana), cifra que desde la economía criminal se aproxima a una comercialización de 250 millones de pesos mensuales.

A los capturados se les imputaron los delitos de concierto para delinquir agravado, tráfico, fabricación y porte de sustancias estupefacientes, destinación ilícita de bienes muebles e inmuebles  aunado a la instrumentalización de menores de edad en algunos de los delincuentes.