Gonzalo Peña Ortiz: UN PARAMO QUE SE ACABE COMO FABRICA DE AGUA ES IRRECUPERABLE.

Solamente hay paramos en Latinoamérica. El 59% de ello están en Colombia.  Existen estudios hechos desde  la Universidad Nacional de Bogotá, en donde se puede demostrar la posibilidad de extraer el oro sin la utilización del mercurio ni del cianuro.         

Químico ambientalista convertido en un apasionado defensor del agua gonzalo-peña-ortiz 1como elemento vital para la subsistencia del genero humano sobre le planeta tierra, Gonzalo Peña Ortiz cree que la defensa del Paramo de Santurban es un campaña indispensable “si no queremos que los habitantes de  las áreas metropolitanas de Cúcuta y Bucaramanga tengan que buscar un nuevo lugar para vivir”.

En dialogo con El Crisol reconoce que realmente es poco lo que se sabe científicamente de como funciona un paramo y, por eso, se suma en quienes piden una moratoria de 10 años a la gran explotación minera en nuestra región, para llegar a convicciones técnicas claras antes de destruir nuestra fuente de agua. Así hablamos con este combativo ambientalista:

EL CRISOL: Usted ha sido un tradicional defensor del agua como buen ambientalista de que se precia. ¿Por qué tanta insistencia en el tema?

GONZALO PEÑA ORTIZ: Básicamente de lo que se trata es de relievar la importancia del paramo como generador de vida. El 50% de los paramos que hay en el mundo están en Colombia. Solamente hay paramos en Latinoamérica. El 70% de la población colombiana vive en zonas de paramos. Las afectaciones que puedan derivarse de la actividad minera, bien sea en forma superficial o en forma subterránea, son de una magnitud absolutamente impredecible.

EL CRISOL: ¿Cómo funciona un paramo?  

GONZALO PEÑA ORTIZ: El conocimiento de los paramos es muy reciente. El como funciona. Razón lo la cual como colombianos pedimos una moratoria de 10 años con el propósito de estudiar el paramo exhaustivamente, con ayuda de las herramientas científicas que estén al alcance de la mano.  De tal manera que al final de ese estudio estemos completamente seguros de la absoluta inconveniencia de que sean penetrados o perforados por cualquier compañía multinacional.

Dado que los daños que se van ha producir, por los muchos ejemplos dados en otros países – incluso dentro de la propia Colombia-, nos llevan a la evidencia de que una vez que el paramo se acabe, como fabrica de agua, es irrecuperable. Eso implica, simple  y llanamente, que toda la población, que en estos momentos alcanza a ser 2.200.000 personas, que cubren las zonas metropolitanas de Cúcuta y Bucaramanga,  prácticamente nos tendríamos que ir a vivir a otro lado.

EL CRISOL: ¿Es tan nociva la explotación masiva en la minería – como el de las compañías multinacionales-  al realizado artesanal e históricamente por los campesinos que moran el Paramo de Santurban?     

GONZALO PEÑA ORTIZ: Si nosotros hacemos comparaciones tendríamos que aproximadamente la relación entre la minería artesanal y la masiva, como la que se pretende hacer allí, es de 25.000 a 1.  Nunca como personas que queremos el medio ambiente y que queremos a nuestro país,  nos hemos opuesto a la minería artesanal, a la pequeña minería de la cual han vivido las gentes de Surata, de California y de Vetas.

Las poblaciones de estos municipios que se dedican a la minería artesanal, de Vetas y California, concretamente, antes de que llegara el boom de la minería,  no pasan de 3.000 personas. No se donde resultan hablando ahora de 30.000. Ese es un dato absurdo. Un 20 a 25% de esa población de allí se emplea prácticamente en el trabajo de las administraciones municipales. Otro número es el que se emplea en la minería artesanal y hay un poco de personas que tienen algunos pequeños negocios con los que se surtía a los mismos pobladores de la región.

Si bien es cierto la pequeña minería también genera una contaminación, es muy controlable. Por otra parte existen estudios hechos desde  la Universidad Nacional de Bogotá, en donde se puede demostrar la posibilidad de extraer el oro sin la utilización del mercurio ni del cianuro.  Esto obviamente redundaría en le viabilidad de manejar estas pequeñas minerías sin que generaran daños sobre el medio ambiente.