LAS ESTADÍSTICAS DE NIÑOS CON CÁNCER QUE BUSCA ALIVIAR “LO QUE DE VERDAD IMPORTA”

Bogotá, 14 de septiembre de 2017. Por: Lucrecia Rotlewicz de Info de Bolsillo. Las estadísticas en Colombia de menores de 18 años con cáncer son contundentes: cada año se registran 1,200 casos nuevos y muchos de ellos no superan los primeros 365 días. Al cáncer no le importa la edad, situación socioeconómica, la geografía, ni ninguna otra variable; hay que tener en cuenta que, del total de niños con cáncer, el 18% tiene entre 15 y 17 años; el 26% tiene entre 10 y 14 años; otro 26% tiene entre 5 y 9 años. El porcentaje se reduce a 25% para los niños entre 1 y 5 años y, los menores de un año llegan al 5%. El cáncer infantil en nuestro país es considerado un problema de salud pública y todo lo que se pueda hacer para reducir estos números y la mortalidad -que es de 2.0/100.000- debe realizarse. Ahora el cine será su aliado a través de la película Lo que de Verdad Importa.

La película dirigida por Paco Arango ya ha recaudado más de 6 millones de euros para pacientes en España y México. Hace poco fue estrenada con éxito en Centroamérica y el 28 de septiembre estará en los cines colombianos para así darle sus beneficios económicos a tres fundaciones: Sanar, Pies Descalzos y Ellen Riegner de Casas. Las dos primeras se dedican a trabajar de la mano con niños con cáncer infantil y la de sus familias, mientras que Pies Descalzos provee educación de calidad a los niños en situación de vulnerabilidad. Cada persona que vea Lo que de Verdad Importa sumará un aporte a esta causa común.

Datos para entender la dimensión del cáncer infantil:

8 millones de personas murieron de cáncer en 2015, lo que representa el 13% de las defunciones mundiales. 16 billones de dólares son los costos que generó está enfermedad en 2010. El 70% de las muertes por cáncer se producen en países de ingresos medios o bajos, como Colombia.

Leucemia (en la sangre), linfoma (en el sistema inmunológico), retinoblastoma (que comienza en los tejidos de la retina ocular), el tumor de Wilms (en el riñón), así como el de cerebro, hueso y tejido blando son los tipos de cáncer que más aquejan a los menores de 18 años a nivel global.

En nuestro continente, la mayoría de los casos de cáncer infantil (65%) se producen en América Latina y el Caribe donde se diagnostican 17.500 nuevos casos cada año y se registran más de 8.000 muertes a causa de esta enfermedad. Colombia no alcanza la tasa de supervivencia esperada en niños con cáncer; esta enfermedad es un reto para la salud pública a pesar de los recursos que se han invertido en la misma en los últimos 10 años en términos de talento humano, infraestructura, tecnología para detección y tratamiento.

En Colombia se presentan anualmente alrededor de 1.300 nuevos casos de cáncer infantil que de ser diagnosticados de forma temprana podrían ser curados. La tasa de incidencia de casos nuevos de cáncer infantil en el país es, en promedio, mayor a la latinoamericana. Lo más preocupante es que las tasas de sobrevivencia de los niños de 5 y 10 años no llegan al 50% cuando en otros países, inclusive centroamericanos, oscilan entre el 80 y 90%.

En Colombia la primera causa de enfermedad y muerte por cáncer infantil está dada por las leucemias agudas. Otros tipos de cáncer son los linfomas y tumores. Cuando a un niño se le detecta cáncer en nuestro país tiene derecho a servicios de apoyo social, así como de acceso a instituciones de alta complejidad para disminuir la cantidad de traslados durante su tratamiento.

En países en desarrollo existen más obstáculos para detectar de forma temprana el cáncer infantil por la falta de acceso a servicios de salud y la escasez de diagnóstico temprano pues no hay una vigilancia médica o parental adecuada ante síntomas que no son específicos; por eso, a veces el cáncer se encuentra en fases avanzadas cuando se comienza el tratamiento.

El 44% de los cuidadores directos de los niños con cáncer sufre ansiedad y el 23% depresión.

Cuando un cáncer infantil es detectado, se necesitan hospitalizaciones frecuentes. Por tal motivo la rutina familiar cambia completamente, todos los miembros deben jugar un rol y su educación es afectada.

El tema económico juega un papel crucial en el cuidado de un niño con cáncer puesto que sus padres deben además de velar por su salud, organizar constantes viajes a su tratamiento, así como dedicar su tiempo al niño, por eso muchos dejan sus trabajos.