Luis Eduardo Franco Ospina: EL HOSPITAL UNIVERSITARIO RAMÓN GONZÀLEZ VALENCIA SOLO TIENE EN SU NOMINA DIRECTA MENOS DE 40 PERSONAS (1ª. parte)

Por Wilfredo Sierra Moreno.      

lUIS EDUARDO FRANCOLa vinculación con el hospital Universitario Ramón González Valencia del personal medico y asistencial es el de  contratistas tercerizados a través de un sistema de cooperativas o corporaciones que son privadas y teóricamente sin animo de lucro, que es la que contrata directamente con el hospital –empresa social de estado-  para prestar un servicio que se define como “intelectual”, es la primera de las muchas denuncias que el medico radiólogo Luis Eduardo Franco Ospina nos hace en una larga entrevista que publicaremos en varias entregas, y que trata de explicar, sinceramente,  que es lo que pasa realmente al interior del primer centro asistencial del oriente colombiano.

Con voz pausada y ese acento de quien es igual uno de los mejores tiplistas del país, Luis Eduardo Franco Ospina nos va narrando la historia de una realidad que, a ratos, sorprende… Y así están la inmensa mayoría de todos los profesionales que trabajamos allá – nos sigue contando nuestro entrevistado-, incluidos los profesionales de prácticamente todos los niveles, desde el personal de servicios generales. Y  a continuación nos explica: Un aseador de una entidad de estas no es un aseador común y corriente, no es cualquier persona de la calle que viene a barrer un piso. Es una persona que tiene que ser especializada en como se hacen los servicios de limpieza e higiene en un centro medico.

Y el mayor número de personal que hay, que son enfermeras, auxiliares de enfermería, profesionales de enfermería, ese también es un personal especializado. Y toda esta gente está  vinculada por tercerización, nos afirma Franco Mendoza con un cierto acento de admiración, como si todavía, a pasar de los muchos años que ha vivido trabajando allí, no se acostumbrara racionalmente a entender ese tipo de funcionamiento.

Al interrogarle de nuestra parte de si él supone que una condición ideal de contrato laboral de trabajo de un Hospital, como el Universitario Ramón González Valencia,  debería ser directa con la institución, él inmediatamente responde: por supuesto. Y a renglón seguido imputa  que estas son entidades que han sido manejadas, como lo hemos visto hace 15 años, por soluciones de inmediatez y transitoriedad, que desde el gobierno central, Ministerio de Salud y Ministerio del Trabajo, van acomodando según las circunstancias de la politiquería de turno.

Entonces van cambiando de figura: que no puede ser por una coopera, que para el TLC tenían que vincular directamente a nomina, etc., etc. Pero la verdad es que éste hospital, que toda la opinión publica regional saben el tamaño que tiene, el numero de pacientes que atiende, solo tiene en su nomina directa menos de 40 personas, que son solo administrativas,  que tienen cierto apoyo de otras que son vinculadas  de la Universidad Industrial de Santander, como subgerentes. Pero realmente el personal administrativo son menos de 40 en nomina, y es una institución que puede necesitar 1.500 personas para funcionar, precisa el medico radiólogo Luis Eduardo Franco, no sin cierto dejo de indignación en la voz.

“Es absurdo una nomina de ese microscópico tamaño para una entidad de esa magnitud. Y, efectivamente, ese simple hecho causa que no haya  una línea de mando, no hay doliente, no hay un organigrama que pueda ser puesto a funcionar en base al sentido de vinculación, ya que muchas de las personas que están allí son como aves de paso… De alguna manera fácilmente removibles y sin ningún apego o sentido de pertenencia con la entidad, por un lado. Y por el otro, la empresa puede fácilmente deshacerse de cualquiera de sus funcionarios”, precisa nuestro interlocutor, con una implicación de muy seria denuncia.

Y remata que se trata de aprovechar la mano de obra barata, sin pagar prestaciones, haciendo todo lo posible que eso se vuelva como un negocio con  la mano de obra, con la fuerza laboral.

Mañana: El Hospital Universitario Ramón Gonzàlez Valencia vive en una permanente emergencia.