NA-VI-DAD

Por Laura Jaramillo Buitrago.

Una noche, mientras contemplaba el cielo, reflexioné sobre lo siguiente: “¿por qué las estrellas logran brillar tanto pese a la distancia que las separa de la Tierra, mientras yo, que soy su hija según Carl Sagan, (quien, por cierto, murió cinco días antes de navidad) no me permito ser más entusiasta respecto a la navidad?” Haré una aclaración: Me refiero a la cultura navideña, en ningún caso a la manifestación religiosa. Y es que por este tiempo la ciudad entera se transforma en un completo escenario cultural: adornos, mensajes positivos, luces, pesebres hechos con tanta imaginación que se convierten en maquetas de lugares que no se han visto y difícilmente se verán en Colombia. Estas fechas constituyen, a mi modo de ver, el último gran vestigio del pensamiento mágico-religioso, del misticismo y la búsqueda de algún tipo de sentido metafísico a lo que nos ha ocurrido a lo largo del año. Es un tiempo en que se da un declive de la monotonía y un auge de pensamientos nostálgicos. Así sea nostalgia por la nada.

El hemisferio occidental ha mantenido la navidad a lo largo de 21 siglos, y así como va, podría decir que permanecerá otros lustros, porque es el tiempo en que se comparte más con la familia, viejos amigos son llamados, la generosidad se encuentra a flor de piel, y se visita con mayor asiduidad enfermos y ancianos. Existe un ambiente un poco más fraterno entre los ciudadanos, incluso es común ver a vecinos rezando la novena de aguinaldos y cantando villancicos. Casas y oficinas son adornadas. Se recuerdan momentos significativos del pasado, la importancia de vivir a plenitud el presente y la esperanza por un mejor futuro. Hablando de esto, hay que destacar que uno de los aspectos más importantes es la inclusión de los niños a diferentes actividades, puesto que es el momento en que descansan del colegio y se dedican a ser niños a tiempo completo; es sin lugar a duda, un tiempo pensado especialmente para ellos, quienes son los principales creyentes en la magia que encierra toda felicidad.

Por otra parte, la sociedad de consumo genera diferentes pautas de comportamiento que determinan qué tener en la mesa durante la cena de medianoche, el tipo de cosas que está bien visto regalar, la manera adecuada y “estética” de decorar la vivienda, entre otras. Por lo tanto, el tiempo se va entre almacenes de los centros comerciales, con las manos llenas de bolsas de compras. A veces la gente suele presentarse indiferente ante los sentimientos ajenos, y solo les interesa demostrar apariencias. Exponer quimeras que responden más a idealizaciones sobre la vida que a la vida misma. Por otro lado, al ser una época en que todo el mundo está predispuesto a ser feliz, las crisis de melancolía llegan mucho más fuertes. Es como si durante las festividades todos intentaran cantar al unísono una melodía de paz y regocijo; sin embargo, a veces la vida tiene preparada otra partitura para ser interpretada. Lo importante es no desesperar, y recordar las palabras de Kafka: “cuando todo parece terminado, surgen nuevas fuerzas. Esto significa que vives”.

Yo todavía me sigo preguntando en qué momento la navidad dejó de despertar en mí sentimientos de alegría y optimismo. A veces imagino que las lucecitas que con tanto esmero instalamos a lo largo y ancho del planeta Tierra, son vistas desde el espacio exterior por hipotéticos superdesarrollados habitantes estelares que se preguntan, como yo, por qué esta civilización solamente trata de mostrar su mejor cara durante una corta época cada año antes de reiniciar el perpetuo engranaje en que alguien nos ha situado. No sé quién… tal vez el homenajeado por estos días y el que generalmente se lleva todos los créditos de lo que ocurre en este mundo.

P.D: El Teatro Corfescu presenta ¡NAVIBLUE EL CIRCO DE LA ÚNICA VEZ! Show a cargo de un enigmático circo que, de acuerdo con la reseña, solo hace una aparición al año en una ciudad elegida por tener algo particular que la hace merecedora de ser su anfitriona. Serán los días 15, 16 y 17 de diciembre. Un plan perfecto para celebrar el lado artístico que inspira la navidad.