OBISPO DE BARRANCABERMEJA SE PRONUNCIA SOBRE LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS DEL PUERTO PETROLERO.

obispo de barrancabermejaDebido a lo últimos acontecimientos registrados en Barrancabermeja, donde el orden publico se ha resquebrajado de manera notable hasta llegar a los atentados con petardos en la noche del viernes 21 en el Puerto Petrolero, el obispo de esa ciudad, monseñor Camilo Castrellón Pizano, se pronuncio enérgicamente contra lo que allí se viene dando, en un documento donde el prelado habla de “los últimos acontecimientos violentos en la Ciudad de Barrancabermeja (explosión de petardos en la noche del viernes 21), junto con las muertes selectivas, otros homicidios y asesinatos que se han venido presentando a lo largo de este año”.

El obispo en su documento habla de la vida humana como derecho fundamental pues de lo contrario “toda lógica de la fe en el hombre, todo programa de progreso verdaderamente humano, se tambaleará y se vendrá abajo. Igualmente en el documento se hace referencia, en diferentes apartes, de la esterilidad de la violencia, del terrorismo como  inmoral e injustificada, de la necesidad de cultivar una  cultura de la paz, que se construye sobre la verdad y requiere el diálogo por la justicia y ha de estar animada por el amor y hacerse en la libertad”.

Monseñor Castrellón hace precisa referencia a “rodear a las autoridades legítimamente constituidas y brindarles apoyo y colaboración, independientemente de cercanía o distancia con ellas. No se trata –conceptúa el prelado- de bienes particulares, sino del bien común y de la estabilidad de la ciudad y la región y optar por la convivencia con las fuerzas de la violencia y de la corrupción”. En  otro de los apartes de su pronunciamiento Camilo Castrellón Pizano invita a un “Gran Acuerdo Social por  Barrancabermeja, entendiendo  que el desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser autentico, debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre. El desarrollo es, en el fondo, el paso para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas.

El obispo de Barrancabermeja termina diciendo, entro otras muchas cosas que “esta invitación es para todos, también para aquellos que equivocadamente han cogido el camino de la violencia. Los invito a entrar en el fondo del corazón en donde siempre arde “una chispa de bondad” y se dejen guiar por ella, que los llevará a una paz personal y a volver a la sociedad como hombres y mujeres constructores de paz y progreso”