OPERACIÓN CONTRA EL HURTO Y TRÁFICO DE CELULARES EN EL ÁREA METROPOLITANA DE BUCARAMANGA

BUCARAMANGA. El hurto de teléfonos móviles se ha posicionado como uno de los fenómenos delictivos de mayor afectación para la ciudadanía en todo el país, equiparándolo al contrabando o incluso al tráfico de drogas, el cual genera un daño directo a las víctimas quienes ven afectado de manera directa su patrimonio.

En este contexto, se han configurado diferentes redes criminales las cuales se articulan de manera escalonada para llevar a cabo el ilícito, empezando por los encargados de cometer el hurto hasta llegar a delincuentes especializados en procesos técnicos de adulteración de información y grupos de tráfico internacional.

Es así como el tráfico de teléfonos móviles comienza cuando no se logra modificar el código IMEI (Identificación Internacional del Equipo Móvil). Ese código es utilizado por los operadores para evitar que el equipo hurtado sea nuevamente reactivado.

Entre las modalidades de tráfico se encuentra una relacionada con la comercialización de tarjetas o circuitos electrónicos de los equipos hurtados, que son intercambiados por las redes de diferentes países para instalarlos en equipos locales robados. En Colombia se han encontrado tarjetas de otros países, las cuales tienen un costo en el mercado de 100 mil pesos cada una.

Por otro lado, se configura el proceso de liberación o cambio de IMEI por cada celular robado, el cual tiene un costo entre $50 mil y 100 mil pesos, para ser comercializados en el mercado local. Según la Interpol, las organizaciones transnacionales de tráfico de celulares que delinquen en las fronteras de Latinoamérica pueden mover en promedio 550 mil dólares diarios que equivalen a más de 1.500 millones de pesos. Los celulares hurtados en Colombia se comercializan al interior del país y otros son llevados a algunos países del continente.

Es de anotar, que, en el mes de abril del presente año, la Policía Metropolitana de Bucaramanga originó un trabajo investigativo que culminó con capturas y la incautación de 72 equipos móviles de alta gama en la ciudad de Ipiales (Nariño), al momento en que se pretendían ingresar a Ecuador.

En lo local, la distribución se facilita por habitantes que alimentan la cultura de la ilegalidad, buscando obtener porcentajes de descuento en equipos que no tendrían ningún tipo de garantía, exponiéndolos a perder el dinero por fallas en el equipo o enfrentar procesos de judicialización por el delito de receptación y comparendos contemplados en el Código Nacional de Policía y Convivencia; en el mismo sentido, otros son comercializados para ingresarlos a las cárceles en donde en promedio un celular de un millón de pesos podría llegar a costar hasta tres millones.

El fenómeno delincuencial se divide en 5 componentes:

–              Ejecutor del hurto: actúan como proveedores locales de las redes de tráfico. Han llegado incluso a cometer homicidios por apoderarse de un equipo terminal móvil.

–              Receptador: es el encargado de comprar los celulares hurtados. Están representados normalmente por personas ubicadas en algunos locales comerciales que se dedican a la compra y venta de celulares.

A partir de las investigaciones, se ha detectado el empleo de puntos alternos o bodegas en distintos sectores de la ciudad, aunado a las viviendas de los receptadores para posteriormente llevarlos a zonas de comercialización, que sirven como “fachada” del negocio ilícito, evitando de esta manera acumular evidencias en su contra frente a un procedimiento de allanamiento.

–              Manipulador Software: es la persona encargada de modificar el código IMEI o de cambiar las tarjetas de los celulares las cuales provienen de otros países, utilizando software especializado.

–              Comercializador Interno: se encarga de movilizar los equipos en el mercado local, utilizando diferentes correos humanos o empresas de trasporte de encomiendas.

–              Traficante Transnacional: es el encargado de comprar celulares que en Colombia no se pueden comercializar por su seguridad de software, los acopia y los exporta a países vecinos.