OPERACIÓN RENACER

Recuperando una ‘Zona de Miedo’ en el sector nororiental de Bucaramanga

Bucaramanga. La Policía Metropolitana de Bucaramanga en el marco de la estrategia ‘El que la hace, La paga’ más cerca del ciudadano, sigue afectando los focos de microtráfico en el sector nororiental de la ciudad, 18 allanamientos en los que pretendemos capturar no menos de 24 delincuentes.

Gracias a un trabajo investigativo articulado entre la Fiscalía y nuestra policía de Investigación criminal, se logró la desarticulación de la estructura delincuencial denominada “la 17” y la afectación a 2 grupos de expendio quienes se disputaban el control territorial en el barrio Miraflores.

Mediante un trabajo de alta inteligencia a partir de la administración de fuentes humanas, se logró la infiltración de la organización, aspecto que permitió la identificación de personas, residencias y modus operandi de la estructura.

A estas personas les serán imputados delitos como concierto para delinquir, tráfico, fabricación y porte de sustancias estupefacientes y el uso de menores con fines delictivos en algunos de los delincuentes.

Muchos de los integrantes de este componente criminal, cuentan con algún tipo de vínculo familiar, conyugues, hermanos, sobrinos, primos, padres, hijos entre otros, aspecto que le garantizaba reserva y blindaje a la organización.

Esta estructura contaba con un modelo de distribución de sustancias donde en 4 turnos cubrían las 24 horas del día, periodo en el que eran protegidos por un grupo de seguridad armado y varias personas que como observadoras en puntos estratégicos de la zona, alertaban la presencia de las patrullas y la existencia de personas ajenas al sector.

La capacidad de venta de estupefacientes se orientaba a 4 tipos de sustancia: Marihuana, Perico, bazuco y drogas sintéticas, las cuales eran distribuidas a consumidores del sector y habitantes de calle en dosis que se comercializaban hasta en 10.000 pesos.

Esta organización criminal buscaba consolidarse como la principal fuente de distribución de estupefacientes en esta zona de la ciudad, motivo por el cual el componente de seguridad armado constantemente amedrentaba mediante disparos con armas de fuego a ciudadanos e integrantes de otros grupos en los sectores cercanos, creando de esta manera fronteras invisibles.

En el desarrollo de la investigación, se identificó la intención de estos delincuentes para atentar contra la vida de uniformados quienes a partir de los controles lograron conducirlos y hasta judicializarlos por el porte de sustancias en menor cantidad. Por otra parte, el ejercicio de microtráfico era un factor catalizador de homicidios y lesiones, de esta forma durante el último año en este sector se registraron 2 muertos y 15