PIEDECUESTA APORTÓ SU GRANITO DE ARENA EN EL DÍA MUNDIAL SIN CARRO Y SIN MOTO.

Amaneció en el municipio y una sensación de tranquilidad libre de ruido y contaminación permitió que los piedecuestanos salieran a cumplir con sus compromisos, despreocupados por los trancones, accidentes, exceso de calor a raíz de la cantidad de esmog que produce a diario la ciudad y siendo conscientes de que el mundo necesita un respiro.

Muchos ciudadanos desempolvaron sus bicicletas, otros se animaron a hacer grupos de amigos para poder desplazarse un poco más cómodos en taxis. Sí, sabemos que cada vez que hay día sin carro y sin moto, los ciudadanos de a pie, se sacrifican un poco más, porque los sistemas de transporte público se vuelven un caos; pero este no fue impedimento para que también aportaran en este día tan importante para el medio ambiente.

Wanderlei Figueroa, estudiante universitario, habló sobre los beneficios de este día, destacando el descanso que siente el medio ambiente al no recibir cantidades exorbitantes de CO2; como todo estudiante, contaba justo con el dinero de su transporte diario, y se la ingenió para no sufrir en el viaje hasta la universidad. Hoy se despertó una hora más temprano, decidió irse con paciencia, desayunar pausadamente y caminar hasta la estación para luego esperar su turno en el transporte público. “Todos los días los buses van llenos, y uno siempre tiene afán por llegar tarde, pero hoy decidí disfrutar del clima de mi ciudad.”

Mientras tanto el alcalde del Municipio, Danny Ramírez, como es costumbre, emprendió su ruta hacia el Palacio de Justicia, en bicicleta, demostrando su respeto por el medio ambiente y su aporte para mostrar a una Piedecuesta más educada, “vimos muchas familias con sus hijos desplazándose en bicicleta hacia el colegio, lo que nos llena de alegría porque estamos cumpliendo con el planeta.”

Más tarde, el piedecuestano Germán Valenzuela destacó el día sin carro y sin moto, por la descontaminación que produce esta jornada y la felicidad que le produce a las personas, respirar un ambiente puro. Don Germán afirmó que “se nota la tranquilidad y la alegría con la que se desplazan mis paisanos por el municipio” agregó entre risas que “a veces hay que despercudir los pies un poquito.”

En definitiva, destacamos el día sin carro y sin moto como una iniciativa a nivel mundial en la que hay que participar de manera emotiva, como muestra de agradecimiento a la madre tierra por permitirnos ocupar su espacio y a su vez, recordarle a la población, que podemos ayudar con el medio ambiente a diario, asumir rutinas de transporte diferentes al carro particular una o dos veces por semana y así evitarán el sedentarismo, obteniendo como resultado un mejoramiento de su condición física. ​