POR PRIMERA VEZ EN EL ORIENTE COLOMBIANO, HIC EMPLEA PROCEDIMIENTO CON RADIOFRECUENCIA PARA TRATAMIENTO DE TUMOR RENAL

El procedimiento mínimamente invasivo llamado ablación por radiofrecuencia (ARF), empleado por primera vez en el oriente colombiano, es una opción de tratamiento alternativa y efectiva para pacientes con un riñón o para aquellos que podrían tener dificultades durante la cirugía.

El equipo interdisciplinario conformado por un radiólogo y un urólogo, expertos en procedimientos de mínima invasión, guio la intervención a través de tomografía computarizada. La técnica, que dura de cinco a diez minutos y no requiere incisiones, permite una recuperación rápida y una baja tasa de complicaciones.

Bucaramanga, abril de 2018. Actualmente, el tumor renal es uno de los diez tumores más frecuentes en el mundo. Se puede tratar mediante la extirpación o destrucción de las células tumorales, usando tratamientos como la cirugía u otros tratamientos locales mínimamente invasivos. La selección del adecuado depende de muchos factores, en este caso, la ablación por radiofrecuencia (ARF), se usa por la delicada condición de salud general del paciente.

A Teodoro Werleman, de 72 años y proveniente de Aruba, le fue diagnosticado un tumor renal en el riñón izquierdo, en etapa I (1), lo cual significaba un tumor de menos de 4 centímetros, ubicado en la parte media del riñón. Fue remitido desde Aruba al Hospital Internacional de Colombia (HIC), debido a su edad y a las múltiples enfermedades de base que podían complicar una cirugía, entre ellas: hipertensión arterial, diabetes, dislipidemia y enfermedad arterial periférica; asimismo, con antecedentes de edema pulmonar agudo y falla renal progresiva; y, además, había sido intervenido con angioplastia e implante de stent en arterias renales, hace aproximadamente cinco años.

De acuerdo con el doctor Wilmer Rivero Rodríguez, urólogo especialista en cirugía robótica y mínima invasión del HIC, “debido a sus múltiples enfermedades, el poder curar la enfermedad del paciente era un reto muy grande. En su condición se incrementan los riesgos de mortalidad y de enfermedades o complicaciones asociadas al tratamiento. Además, el paciente vino desde otro país a realizarse un tratamiento que no se había hecho en la región, pero todo fue un éxito”.

“El procedimiento de ablación por radiofrecuencia de tumores se viene haciendo en otros países desde años atrás. En Bucaramanga ya se han hecho procedimientos de este tipo en hígado, pero este es el primer caso de ARF de un tumor renal que se hace en el oriente colombiano”, asegura el doctor Joaquín Fernando González, radiólogo especialista en neuroradiología intervencionista e intervencionismo periférico del HIC.

¿En qué consiste el procedimiento?

En el ámbito médico internacional, la ablación por radiofrecuencia ha demostrado ser una técnica eficaz y con mínimas complicaciones. En estos casos, cuando se piensa en descartar un tratamiento convencional, hay que considerar procedimientos que garanticen la seguridad del paciente.

Según la Sociedad Radiológica Norteamericana, en la ablación por radiofrecuencia (ARF), se transmiten corrientes eléctricas de alta frecuencia a través de un electrodo en la aguja, creando calor en una pequeña región. Generalmente, la ARF se emplea de forma ambulatoria y con anestesia local en el área donde se inserta la aguja.

El doctor González explica que “el procedimiento fue guiado, en este caso, por tomografía computarizada, para lograr identificar el sitio exacto del tumor y la colocación de una pequeña sonda delgada, parecida a una aguja, a través de la piel. Luego de llegar al riñón y realizar directamente la punción en el tumor, las ondas radiales “queman” esas células tumorales que se eliminan y poco a poco generan una cicatriz en el lugar donde existía el tumor; el calor también permite cerrar los vasos sanguíneos pequeños y disminuye el riesgo de sangrado”.

¿Quiénes pueden recibir este tipo de tratamiento?

La ablación es una opción de tratamiento viable y eficaz si el paciente tiene un solo riñón, si tiene otras condiciones médicas que impiden la cirugía, si es un adulto mayor y podría tener dificultad en la recuperación después de la cirugía, si tiene múltiples tumores renales o si tiene un tumor recurrente luego de una previa resección quirúrgica.

Vale la pena mencionar que el servicio de Urología del HIC cuenta con profesionales especializados y equipos de última tecnología para llevar a cabo tratamientos convencionales y terapias de mínima invasión para el manejo de enfermedades urológicas en niños y adultos. “Queremos informarle a toda la gente de nuestra región y a nuestros pacientes en Colombia y fuera del país, que nuestra institución evoluciona constantemente y ahora incursiona en este tipo de procedimientos para quienes la cirugía convencional los lleva a padecer complicaciones muy elevadas. Debemos asegurarles el éxito en su terapia, pero también bajos riesgos, y esa es la intención de nuestro trabajo”, resalta el doctor Rivero.