SECRETARÍA DE SALUD EXIGE CUMPLIMIENTO DE LA CADENA DE FRÍO EN ESTABLECIMIENTOS DONDE SE MANIPULAN PRODUCTOS CÁRNICOS

secretaria de saludLa Secretaría de Salud de Bucaramanga está desplegando su acción operativa para aplicar la normativa vigente sobre la cadena de frío, que deben cumplir establecimientos comerciales como los que manipulan productos cárnicos, especialmente en plazas de mercado, tiendas y supermercados. Héctor José Cáceres y José Alfredo Jiménez, coordinador de Saneamiento y Técnico en Salud, respectivamente; adscritos a la mencionada dependencia municipal, explicaron que “las carnes no pueden estar colgadas en ganchos; sino deben estar dentro de su equipo de refrigeración para dar cumplimiento a la red de frío”.

Héctor José Cáceres manifestó que la norma reguladora del cumplimiento de la cadena de frío tiene 34 años de vigencia; desde 1979 (Ley Novena), y también está reglamentada en el decreto 3075 del año 1997.
“Bucaramanga estaba ‘quedada’ con relación a muchos departamentos de Colombia, pero ahora estamos siendo rigurosos para hacer cumplir esta exigencia sanitaria”, dijo el funcionario del área de Saneamiento de la Secretaría de Salud Local.

Concluyó que, ‘culturalmente, los consumidores de carne de Bucaramanga están consumiendo es músculo o cadáver. No están consumiendo carnes maduras, que son las que presentan las condiciones ideales”.

LOS PRODUCTOS CÁRNICOS NO PUEDEN SER IZADOS AL AIRE LIBRE; SINO DEBEN ESTAR DENTRO DE LOS REFRIGERADORES

El técnico de la Secretaría de Salud, José Alfredo Jiménez, hizo un nuevo llamado a los operarios de supermercados, micro-mercados, tiendas, famas de carnes y expendios similares en plazas de mercado, para “que no mantengan los productos cárnicos izados al aire libre”. Dijo que en cualquier momento la Secretaría de Salud puede realizar medidas sanitarias de control, “con la finalidad de decomisar esos productos que estén siendo ofrecidos en ganchos, al aire libre, y llevarlos a su destino final”.

Informó, además, que ya se están ejecutando operativos en diversos establecimientos de la ciudad, a distintas horas del día, inclusive de madrugada, para dar cumplimiento a la cadena de frío. Los elementos decomisados en estas acciones, según el funcionario José Alfredo Jiménez, tienen dos destinos finales: “Destrucción  o donación a entidades sin ánimo de lucro”.