TERMINÓ ESPACIOS REVELADOS

Bucaramanga se reveló. Durante 10 días de actividades culturales, diversos espacios de la ciudad se transformaron en lugares para el encuentro y la convivencia a través del arte y el reconocimiento del patrimonio.

Con una programación continua de intervenciones artísticas, performance, instalaciones, proyecciones de video arte y documentales, conversatorios, talleres y visitas guiadas, ESPACIOS REVELADOS transformó varios espacios públicos y sitios abandonados del centro de la ciudad de Bucaramanga, en lugares para el encuentro y la convivencia a través de la cultura y el reconocimiento del patrimonio.

El proyecto contó con la participación de artistas locales, naciones e internaciones, provenientes de México, Cuba, Brasil y Venezuela. Con sus diversas propuestas, más de 15 artistas plantearon reflexiones explorando los vínculos y los conflictos que unen a la comunidad bumanguesa, rescataron la importancia de las memorias personales en la construcción de la historia de la región, evidenciaron realidades problemáticas ocasionadas por la violencia y la migración, y en general abrieron la mirada hacia nuevas formas de ver, imaginar y habitar la ciudad.

Algunas de las intervenciones nos mostraron el potencial que tiene la ciudad como escenario para el arte como una ventana hacia el conocimiento y la historia. Otras nos abrieron los ojos a realidades dolorosas, y nos demostraron que sí es posible solidarizarse y colaborar con comunidades que habitan la ciudad desde otros lugares. También hubo un reconocimiento del patrimonio a nivel material, inmaterial y natural, con obras que mostraron nuevos talentos locales, reflexionaron sobre legados culturales indígenas, y resaltaron la importancia del agua como un recurso vital para la región.

Para Daniela Gómez de BICHO arquitectura, el proyecto tuvo “gran participación, sobre todo de los niños y las familias. Es un espacio que nos ayuda a crear lazos de sociedad, de convivencia”. Para Alexandra Gelis, artista colombo-venezolana residente en Canadá, ESPACIOS REVELADOS fue “una estrategia artística muy acertada para celebrar el pasado y visibilizar el presente”.

Las diversas propuestas artísticas y actividades culturales sucedieron en 15 locaciones del centro de la ciudad, elegidas estratégicamente para crear nuevos recorridos y tejer relaciones entre espacios como la antigua Plaza San Mateo, la Casa Parque Bolívar, el antiguo Club Profesionales de Santander, el monumento Bolívar Ecuestre, la Casa Luis Perú de Lacroix, la Corporación Totem, el Ammus Jazz Cava, el Centro Cultural del Oriente, el Parque García Rovira, el antiguo Teatro Riviera, el Barrio Colorados, la Casa del Libro Total, la Biblioteca Satélite las Américas, y el Parque de los Niños.

El proyecto activó los edificios abandonados, aportó una dinámica diferente a la ciudad y ofreció a sus habitantes nuevas experiencias y formas de recorrerla, dándoles la oportunidad de conocer a su comunidad en ese Circuito de Intervenciones Artísticas, pero también de conocer nuevos fragmentos de su historia, a través de la exposición “Memorias en diálogo: Archivo de Ciudad”. Allí se recopilaron diversos registros que dan cuenta de experiencias vividas entre lo urbano y lo rural, vestigios de memorias personales y colectivas que representan una valiosa parte de la historia de la ciudad y sus alrededores.

Para algunos de los habitantes de la ciudad, la experiencia de ESPACIOS REVELADOS significó “un rescate de sitios emblemáticos, que han sido abandonados, y realmente les han dado un buen uso”, “tratar de reconstruir un poco esa historia, que aquí, en Bucaramanga, está tan perdida”. Una oportunidad de “mirar la ciudad desde la perspectiva de la ucronía, es decir, todo lo que pudo haber sido y no fue”. Un encuentro con “espacios de arte abiertos, que están reivindicando dinámicas de diálogo”. Para algunos fue “como viajar, el viaje que uno nunca hace y el más difícil, el más cercano, el que uno tiene al lado, pero nunca lo ve”.

Durante el proyecto, pudimos ver una Bucaramanga revelada, con nuevos espacios para la construcción de historia, cultura y conocimiento. Una ciudad que reconoce la diversidad de sus comunidades, la memoria de sus ancestros, la importancia de su patrimonio y toda la creatividad que sus habitantes tienen por ofrecer.