VIRAJE AL ARTE

Por Laura Jaramillo Buitrago.

Cuando a finales de octubre, tres conocidos me llamaron a decirme que vendrían a pasar el primer puente festivo de noviembre a la ciudad bonita, me alarmé un poco. Éramos muy amigos en el colegio y dejamos de serlo en el momento en que se fueron a estudiar a Bogotá, pues la distancia, así no lo queramos aceptar, suele ir descociendo las relaciones humanas que tanto tiempo toma tejer. El sábado en la tarde los recogí en el automóvil, y una vez en el camino, nos sentíamos como si fuéramos medio extraños. Mientras íbamos por la carrera 27 sentido norte-sur, ellos no paraban de contarme sobre la proliferación de centros comerciales y centros empresariales, se quejaban de pesadas cargas académicas, anhelaban mejores oportunidades laborales, hacían catarsis acerca de lo mal que se sentían encerrados como sardinas en el sistema de transporte y la irritación que les generaba los interminables trancones. Cansada de escucharlos viré súbitamente a la derecha y parqueé el carro justo frente al Museo de Arte Moderno de Bucaramanga en la calle 37 con 26.

Llegamos en muy buen momento, pues dos días atrás se había inaugurado la tercera edición de la exposición “Ahí están pintadas Arte/mujer” –  que va hasta el 25 de noviembre- la cual muestra diferentes técnicas artísticas que reflejan el pensamiento moderno, denuncian el tradicional machismo, exaltan la maternidad y critican la sociedad de consumo y apariencias. Los pasillos se encuentran llenos de poemas dedicados al recuerdo de un ser querido y el dolor que ocasiona su ausencia, al amor y a la vida. En la pared del patio se hallan fotografías que manifiestan el carácter ambivalente de la existencia: la valentía y la resignación necesarias para enfrentarla, es de admirar la vitalidad que logra transmitir cada una de ellas. Nos llamó mucho la atención la de una mujer mayor portadora de una mirada profundamente triste en un rostro que se esfuerza por parecer alegre, y pensamos acerca de lo especiales que resultan algunos espacios de atmósfera lo suficientemente diáfana como para poder contemplar en silencio las cicatrices del alma a consecuencia del largo camino de batallas en que consiste la vida.

Esta casona de estilo republicano lleva 28 años funcionando como un espacio concertado con el Ministerio de Cultura dedicado al estudio, promoción y difusión de los artistas santandereanos, además cuenta con una sólida misión educativa en los colegios y programas culturales con instituciones externas al prestar las obras con el objetivo de divulgar arte a la mayor cantidad de gente posible. Gracias al museo, la ciudad ha contado con multitud de exposiciones memorables como la de Débora Arango en 2009, Andy Warhol en 2012, la segunda y tercera edición de la Bienal nacional e internacional de arte “Desde aquí” en 2013 y 2015 respectivamente, intervenciones realizadas por el colectivo de artistas urbanos “De la calle al museo” en 2016, entre muchas otras.

Mientras proseguíamos nuestro camino hacia el sur, todos íbamos hablando sobre lo visto: había logrado conmovernos y las distancias emocionales se desvanecían considerablemente, había dejado de ser un encuentro típico de esos que se hacen más por cortesía que voluntad, pues nos sentíamos como si fuéramos los mismos de años atrás: adolescentes idealistas que creían en la honestidad como el pilar para encontrar la vida satisfactoria. Encendimos la radio y al ritmo de la melodía nos deslizamos en medio del atardecer caluroso de la ciudad. Bucaramanga tiene un museo maravilloso, lo destaco e invito a todos a hacer un viraje en su camino y visitarlo.