Editorial

25 AÑOS DE MENTIRAS…

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

11aaa wilfredo sierraPor estos tiempos andan sueltos –como el diablo- los predicadores de mentiras haciendo francachelas con la celebración de los 25 años de la Constitución de 1991, y hablando de bellezas para seguir, como han hecho siempre, engañando al pueblo impúdicamente. En primer lugar hay que decir que si el propósito de ese entuerto fue hacer más democrática y participativa la democracia colombiana, de eso no se ve nada por ningún lado y, antes bien por el contrario, lo que se ha vista es el enraizamiento de las mismas roscas y familias de siempre en la burocracia oficial, disfrutando descaradamente de las mieles del poder…

Hagamos cuentas: El señor Presidente Santos es el nieto del Ex Presidente Eduardo Santos, dueño originario del periódico el Tiempo – diario exponente preclaro del establecimiento colombiano – y abuelo igualmente de Pachitos Santos, esa otra “lumbrera” que nos quisieron recetar igualmente para regir los destinos de este país. El vicepresidente es el señor Vargas Lleras, nieto del ilustre ex Presidente Carlos Lleras Restrepo. El Ministro de Agricultura es el nieto de ex Presidente Guillermo León Valencia. Su hoy Ministra del Trabajo es la sobrina del ex Presidente Alfonso López Michelsen, y el Director Nacional de Planeación es el hijo del Ex Presidente Cesar Gaviria Trujillo. Un hijo del ex Presidente Julio Cesar Turbay Ayala hace poco abandono la Contraloría General de la Republica y eso sin contar todos los Turbay con diferente segundo apellido que pelechan en los diferentes cargos de la administración pública.

Los que no son hijos de expresidente, la medianía de Representas a la Cámara y Senadores, han creado su propia y espurias dinastías de sangre sucia que hace que metidos en la cárcel por sus andanzas torcidas, le pasan el cetro del poder de sus feudos podridos a sus mujeres e hijos, y tienen previsto quedarse en esos cargos supuestamente de “representación popular”, por los siglos de los siglos. Muchos de los ex guerrilleros del M -19 que se desmovilizaron para dar paso a la famosa Constituyente del 91, no han mostrado ser precisamente unos señores de buenas costumbres en el manejo del poder, y para la muestra están el señor Petro que fue todo un petardo como Alcalde de Bogotá. Para no hablar de la oscurecida representación de la desconcertante izquierda colombiana,  expresados en los señores  Moreno Rojas, hijos dilectos de los fundadores del M-19 y nietos del Generalísimo Rojas Pinilla.

¿Más democrática y participativa esta nación luego de la Constitución del 91? No nos crean tan pendejos… ¿Y acaso no fue luego de aprobada y proclamada la “musculuda” Constitución de la que hacen alardes los pastorcitos mentirosos de ahora que se vivió la injerencia del cartel de Cali en la política,  para elegir a un desconcertante hoy ex Presidente que ahora anda de vocero vergonzante de Nicolás Maduro? Que recuerde, las crónicas de esos tiempos hablaban de millones de dólares envueltos en papel regalo que se repartían en avioneta por todo el país. ¡Las grandes conquistas de la Constitución de 1991!

Pero no solo eso sino que a la supuesta gran conquista democrática del mundo entero hasta ahora se le han hecho 26 reformas. Una de las cuales permitió la reelección vergonzante de Álvaro Uribe y la designación de quien fuera su contrincante en esa campaña política, de embajador en la ONU, luego de haber jurado por todos los santos que no aceptaría ningún cago en ese “vergonzante gobierno”, al decir de quien de antagonista del Presidente de entonces, paso a ser su sumiso empleado. Pero es que como aquí hay quienes creen que todos hemos perdido la memoria, nos viene a hablar de cuentos majaderos.

Pero señores, no se preocupen, los nuevos defensores del Acuerdo con las FARC, que una vez más nos quieren vender como una nueva bienvenido al futuro, son los ex Presidentes de la Constituyente de hace 25 años, Horacio Serpa y Antonio Navarro, y el jefe de la campaña por el SI es el señor Cesar Gaviria Trujillo, hace 25 años Presidente de Colombia y el gran “revolucionario” de entonces… Y no hablemos de que en los últimos 25 años la confrontación con las guerrillas aumento, el narcotráfico se volvió el gran negocio de Colombia, la corrupción se ha hecho la gran reina del país, y el asesinato de los defensores de los derechos humanos, periodistas, líderes de izquierda, y en purgas intestinas entre burócratas por trozos de poder se han aumentado. ¡Qué bonita familia amigos!

Pero ni por esas los conferencistas sin escenarios de estas nuevas épocas se ruborizan. Parece que hace tiempo perdieron la vergüenza. ¿Sera que siguen creyendo que este país es la residencia de un ingente mar  de estúpidos y retrasados mentales? ¿O será que los engañados somos nosotros?