Noticias

A PABLO ESCOBAR SE LE ACABA EL TIEMPO EN LA SEGUNDA TEMPORADA DE ‘NARCOS’

unnamed (1)
1- Wagner Moura interpreta a Pablo Escobar en “Narcos”, la serie de Netflix. Credit Juan Pablo Gutierrez/Netflix

Por Neil Genzlinger 6 de septiembre de 2016.  http://www.nytimes.com/ Llegó el momento de volver a ver Narcos, la serie de Netflix en la que Wagner Moura encarna a Pablo Escobar como el capo del narcotráfico más poderoso y menos expresivo que jamás hayan visto. Al igual que en la primera temporada, Moura despliega su talento para interpretar al villano colombiano. Sin embargo, pocas veces un actor ha hecho tanto para proyectar tan poco.

Narcos, uno de los éxitos televisivos del año pasado, es parte del esfuerzo de Netflix para conquistar a un público internacional. La serie cuenta una versión dramática de la historia de Escobar y el tráfico de drogas, basada en hechos reales. La primera temporada termina en 1992 con su escape de La Catedral, la cómoda prisión construida por el gobierno de Colombia bajo especificaciones del propio capo.

Los 10 capítulos de la segunda temporada, que ya están disponibles en Netflix, retoman la historia y muestran los esfuerzos de Escobar para mantener su imperio desde la clandestinidad mientras el presidente de Colombia, César Gaviria Trujillo (interpretado por Raúl Méndez), se compromete a capturarlo.

2- Una escena de la nueva temporada de “Narcos”, donde se muestran los últimos días de Pablo Escobar. Credit Juan Pablo Gutierrez/Netflix

La primera temporada cubre los 15 años del ascenso de Escobar en el tráfico de cocaína durante la década de 1980. La segunda temporada es un poco más claustrofóbica, y como ya sabemos que Escobar fue asesinado por las autoridades colombianas en diciembre de 1993, hay mucho menos historia para contar de los últimos años de su vida.

La serie nos lleva al bizarro mundo del crimen y la política de América Latina. Escobar tiene otras razones para preocuparse, más allá de la persecución de las autoridades. Sus rivales en el negocio del narcotráfico tratan de capitalizar las debilidades de su organización, y varios grupos con agendas políticas ven su captura como una oportunidad para promover sus causas.

Eso significa que esta entrega exige más atención porque hay más protagonistas, alianzas y enemistades que ayudan a los guionistas a desarrollar otros personajes. Un arco particularmente bien concebido en los primeros episodios incluye a un taxista (Leynar Gómez) que se compromete a transportar a Escobar por Medellín (escondido en el maletero) y a la joven Maritza (Martina García), que se convierte en una pasajera que funciona como un señuelo. Pronto ambos se encuentran inmersos en ese mundo criminal.

Maritza representa un elemento que le falta a la primera temporada: papeles femeninos importantes. También aparece Judy Moncada (Cristina Umaña), una traficante que se empeña en vengar algunas de las brutales ejecuciones ordenadas por Escobar. Claudia Messina (Florencia Lozano), es enviada desde Estados Unidos para encargarse de potenciar los esfuerzos de la DEA y ayudar en la persecución del capo. Y la mujer de Escobar, Tata (Paulina Gaitán), se vuelve más firme en su propósito de proteger a su familia.

aulina Gaitán, al centro, en “Narcos” Credit Juan Pablo Gutierrez/Netflix

Pese a esto, el mayor defecto de la serie todavía es visible: el esfuerzo continuo por mostrar la versión estadounidense de la historia. Al igual que en la primera parte, la serie está anclada en Steve Murphy (Boyd Holbrook), un agente antidrogas de Estados Unidos. Aunque su narración ayuda a explicar ciertas escenas y protagonistas, tanto Murphy como su compañero Javier Peña (Pedro Pascal) a menudo solo son meros observadores en el lugar más violento del mundo.

Parece que los creadores piensan que la serie no atraerá al público estadounidense a menos que fomente el mito de que ningún problema puede ser resuelto sin la capacidad intelectual de Estados Unidos. Claro, en la vida real Murphy y Peña jugaron un papel importante en la persecución, pero los estadounidenses que realmente deberían recibir más atención son los que fomentan el ascenso de Escobar y otros capos mediante la compra de sus productos.

En cualquier caso, Moura es brillante. Normalmente un actor se destaca por la creación de un personaje que constantemente revela intimidades, ya sea con su mirada, su expresión o sus palabras. Moura sobresale haciendo todo lo contrario. La diferencia entre la insensible mirada de Escobar y la mirada de amor que reserva para su familia es casi imperceptible.

El Escobar de Moura está tan controlado que, cuando entra a una habitación, nunca es claro si va a matar a alguien o si va a hacer negocios con esa persona. Y lo más importante es que el resto de los personajes tampoco lo saben.