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Carlos Salgado: EN LA HABANA SE ESTÁN NEGOCIANDO 5 GRANDES CONFLICTOS

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Carlos Salgado del proyecto Planeta Paz.
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Un evento tendiente a construir una agenda común para la paz con diversas organizaciones sociales de la región nororiente, se llevó a cabo en fin de semana en la ciudad de Bucaramanga y en ella diversas conclusiones se sacaron para contribuir, de manera propositiva, a que el anhelo de la reconciliación nacional sea algo más que un discurso. Para saber de lo que ocurrió en esa actividad, hablamos con Carlos Salgado del proyecto Planeta Paz.

Wilfredo Sierra Moreno: ¿A qué conclusiones generales llegaron en esta actividad?

Carlos Salgado: Va a salir un comunicado que se refiere, básicamente, a que las organizaciones que estuvimos presentes –alrededor de 45 – apoyamos decididamente los diálogos que se están adelantando en La Habana. Y hacemos votos por que se llegue a una buena conclusión, que se firme un acuerdo que ayude a la terminación del conflicto armado y se habrá paso a transformación positiva de otros conflictos. Pero también hacemos un llamado a la necesidad que se preserve la integridad de los defensores de los derechos humanos, de los reclamantes de tierras, a la posibilidad de hacer su vida política sin el riesgo de ser asesinados.

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Encuentro Taller Regional Nororiental, Agenda Común para La Paz desde Los Territorios, fue el evento convocado por Planeta Paz Y Oxfam el pasado fin de semana que, prácticamente sin ningún cubrimiento periodístico regional, se dio a la tarea de llevar a la vivencia de las regiones lo que puede ser un desarrollo practico de un proceso de paz.


WSM: Pero hablando de anhelos reales de paz, ¿ustedes si creen que han desaparecido esos actores tenebrosos de la ultra derecha colombiana que vía la eliminación física de los sectores democráticos, siempre han alterado la tranquilidad nacional?

“…hacemos un llamado a la necesidad que se preserve la integridad de los defensores de los derechos humanos…”

CS: Pues no han desaparecido y van a seguir actuando, pero eso no quiere decir que no se deba trabajar en la dirección de tratar de trasformar conflictos que están siendo muy acuciantes en la vida colombiana. Sin duda esos riesgos siempre estarán asociados a este tipo de negociaciones. Lo mismo ha pasado con otras experiencias internacionales. Pero creo que si es posible que la negociación sea efectiva, y que si hay  muchas más fuerzas  sociales y políticas que se unan en torno a los resultados positivos de la negociación, podemos empezar a derrotar también, por las dinámicas políticas, que no se recurra a estrategias bélicas ni coercitivas de este tipo de presiones.

Se necesita también que el estado y la comunidad internacional sean vigilantes del cumplimiento de los propósitos que se acuerden, para ver si, precisamente, transformamos este país.

“Se necesita también que el estado y la comunidad internacional sean vigilantes del cumplimiento de los propósitos que se acuerden, para ver si, precisamente, transformamos este país”. 

WSM: Ciertos sectores critican que se está queriendo presentar la firma de un acuerdo de paz entre el estado colombiano y las FARC como la panacea de todos los males de este país, dejando de lado problemas muy serios y graves que no van a permitir, en ultimas, la reconciliación general planteada. ¿Qué piensa de eso?      

CS: Pues yo no comparto esas críticas del todo, por varias razones. Primero la firma de un acuerdo no es un momento mágico que haga que al otro día exista un país distinto. Luego si hay que poner mucho esfuerzo de parte de la sociedad para que, lo que se acuerde, ayude a cambiar este país. De hecho en La Habana se están negociando 5 grandes conflictos. El conflicto rural, asociado a problemas de inequidad en la distribución de la tierra, de una falta de políticas sociales que ayuden al campesinado, a los indígenas, a los afros, a las mujeres rurales.

“La firma de un acuerdo no es un momento mágico que haga que al otro día exista un país distinto”.

También el conflicto asociado con la participación política en este país, que ha conducido a que la oposición sea asesinada, y que los movimientos sociales sean estigmatizados. El tema del conflicto asociado con el narcotráfico, los conflictos asociados con las víctimas y los desconocimientos de sus derechos, y el conflicto armado mismo.  Entonces yo no creo que la negociación se pueda reducir a la idea que es simplemente un acuerdo que firma el gobierno y la guerrilla, sino que efectivamente, se está trabajando sobre 5 grandes conflictos colombianos. Y pues es muy difícil pedirle a una negociación de esta tipo que resuelva lo divino y lo humano.   Precisamente ahí se incurre en contradicciones muy duras porque hay mucha gente que dice, con razón, que la guerrilla no la representa y el gobierno tampoco, pero entonces si se le pide a la guerrilla y el gobierno que resuelva en un acuerdo todo.

Estas mesas de negociación son limitadas, agotadoras, tienen una agenda muy precisa, pero se está trabajando. La construcción de paz también se trata de ver de qué forma como consecuencias de la firma del tratado de paz, ver como trabajamos sin matarnos. Ver lo otros conflictos que tiene nuestra sociedad y tratar de implementarlos en torno a estos 5 que ya se están trabajando en la mesa.