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Coloquio de Don Clímaco con Hernán Hernández Peñalosa: LA CONVOCATORIA AL NUEVO PARO AGRARIO TIENE UN MANEJO DE COYUNTURA ELECTORAL

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H H 1La sobrevaluación de la moneda trae  la sustitución de la producción en la industria, en la agricultura y en la ganadería colombiana,  por la de otros países que si han tenido la valentía de hacer cambios.    

Directivo se la Sociedad de Agricultores de Santander,  Hernán Hernández es uno de los hombres que más sebe del sector rural y campesino entre nosotros y por eso, frente a la inminencia de un nuevo paro agropecuario nacional, quisimos averiguar con él como ve y que se esconde detrás de esa nueva convocatoria de movilización popular.

DON CLIMACO: Hernán, ¿cómo ve usted estos nuevos movimientos  del sector campesino frente al gobierno nacional?

HERNÁN HERNÁNDEZ PEÑALOSA: Pues me parecen unos movimientos inoportunos, más bien aprovechando una coyuntura electoral. Porque en realidad, Don Clímaco, no hay nada que pueda hacer algún gobierno ante el problema internacional de los mercados, pero adicionalmente hay que indicar que no hay una baja de los precios y se están cumpliendo los compromisos que el gobierno adquirió con el sector agrario.

DON CLÍMACO: ¿Pero sí se está cumpliendo?

HERNÁN HERNÁNDEZ PEÑALOSA: Desde luego. Lo que sucede es que ésta convocatoria de paro tiene un manejo plenamente electoral, que seguramente no va a tener una respuesta masiva en la población campesina ni empresarial, pero por lo menos lo van a intentar. Le preciso señor, si todos actuáramos de esa manera nos quedaríamos sin una economía, sin una sociedad, porque en lugar de haber concertación, lo que se está empleando son métodos de fuerza, precisamente unos días antes de la elección Presidencial.

Pienso que eso debe tenerse en cuenta y seguramente castigar a los promotores en la actuación electoral de los ciudadanos, en cada una de las regiones del país. Eso ya fue así, de hecho, en las elecciones pasadas de marzo. Fueron castigados por el electorado y seguramente en las de mayo ese mismo electorado volverá a castigarlos de la misma manera, en las urnas. Eso no requiere fuerzas penales sino fuerzas electorales.

don climacoDON CLÍMACO: Pero en líneas generales, la situación del sector agrario colombiano ¿cómo la ve?   

HERNÁN HERNÁNDEZ PEÑALOSA: La economía productiva del campo ha crecido más que antes… Si usted mira la contribución al producto interno bruto del sector agropecuario tuvo un crecimiento mayor que el crecimiento industrial. Claro, Don Clímaco, hubo problemas en algunos sub productos, pero en general no podríamos decir que haya un decrecimiento muy especial. Es más, el presupuesto del Ministerio de Agricultura, está  más que doblado para el año 2014.

Lo que si vemos es que es necesario hacer una reestructuración gubernamental del sector, y hace falta que cambien tanto los empresarios como los campesinos. Porque aquí nos dedicamos fue a subdividir al país y no a sumar. No hay una visualización de que el mayor problema que tenemos en Colombia es el microfundio. Las zonas más deprimidas del país son las de estos microfundios en Boyacá, Santander, Cauca y Nariño, principalmente en zonas de tierra fría, en donde las propiedades son de menos de una, media o un cuarto de hectárea, y así, buen amigo, no vamos a poder nosotros tener un desarrollo de las personas y de las familias.

Y en cambio están fijándose en otras clases de problemas que no resuelven la dificultad poblacional. Creo que una buena forma de enfrentar este asunto es el trazado de una buena política agropecuaria consistente,  pero los que la están trazando no lo están haciendo bien. Ni se está haciendo bien desde el gobierno y menos se está trazando por parte de los manifestantes,  que no tienen ni idea que es lo que quieren, y menos hacer un planteamiento acerca de lo que es necesario para el desarrollo de un sector tan importante de una parte de la población. Estas dificultades del sector lo tienen que resolver es gente experta.

DON CLÍMACO: ¿Y entonces?

HERNÁN HERNÁNDEZ PEÑALOSA: Entonces hay que consultar a la gente experta, hacer un diagnóstico y una formulación y  una toma de decisiones que implique el crecimiento del sector económicamente, para que haya movilidad social, y esta movilidad social lleve a esos millones de personas en Colombia a tener acceso a una mejor cantidad de bienes.

En realidad el problema no tiene una fácil solución, necesitando tomar decisiones sin segar los presupuestos para subsidios limosneros, sino para la construcción de infraestructura para la producción y la entrega de bienes sociales, que tiene que ver básicamente con el equipamiento en educación, en salud, en comunicaciones, en riego. Pero lo que ha sucediendo, Don Clímaco, es infame. Nos vamos a gastar 1.8 billones de pesos en pequeños subsidios, subsidios que llenan los bolsillos de unos pocos agricultores y de unos cuantos “otros”  también, pero que no solucionan el problema. Y al parecer la gente no ve más allá de las narices, y ese problema de miopía económica nos tiene trasnochados en ese sector. Y avizoro que también generara problemas en otras zonas de la economía.

DON CLÍMACO: Hay especialistas que dicen que el manejo monetario y cambiario ha generado serias distorsiones en toda la economía nacional, incluido, por supuesto, el sector agrario. ¿Está usted de acuerdo con ese diagnóstico?

HERNÁN HERNÁNDEZ PEÑALOSA: Es que el peso colombiano está sobrevaluado. Muy sobrevaluado por diferentes medidas que se han venido tomando desde que éste país se convirtió en una nación minera, y hay que hacer un cambio de estructura y aplicar unos mecanismos de política cambiaria, que son conocidos por cualquiera que estudie bien la economía y la intervención cambiaria.

Y hay países vecinos, Don Clímaco, que actuaron de manera muy radical y lograron solucionar sus dificultades,  como el caso de Perú, como el caso de Brasil, y aquí, tenemos que hacer lo mismo. No podemos tener una moneda colombiana sobrevaluada, porque la sobrevaluación lo que trae es la sustitución de la producción en la industria, en la agricultura y en la ganadería colombiana,  por la industria, la agricultura y la ganadería de otros países que si han tenido la valentía de hacer esos cambios.

Eso requiere una toma de decisiones e, incluso, popularmente no va a ser tan aceptado porque subirían los precios de muchos de los artículos que hoy en día se traen del exterior y que reemplazan nuestra producción. Eso se va a sentir cuando la gente, ya acostumbrada a comprar cosas Chinas baratas, a comprar papa barata cultivada en el Perú, etc., tenga que pagar lo que valen las cosas en nuestro mercado interno. Pero es un cambio necesario y yo espero que el Presidente Santos o cualquiera que sea el nuevo Presidente, tomen esas decisiones que no son muy populares pero que se hacen necesarias para sanear la economía.