Editorial

CONCEJALES INDECENTES…

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo-sierra-m6A raíz del incidente de salud que sufrí a mediados de diciembre del año que paso que me propicio, dicho sea de paso, un raudal de voces de solidaridad de todo un millón de amigos a los cuales no tengo con que agradecer su generosidad, tuve ocasión de hablar y compartir como nunca antes lo había hecho con mi familia, familia que justo es también decirlo, se portaron conmigo de una manera excesivamente especial. Un millón de gracias.

Y en esas largas horas de plática, sobre todo con mis bellas hijas, me sorprendió un reclamo en las que coincidieron ellas con mi ex cuñada y mi ex esposa: papá usted escribe sus columnas de una manera muy dura, muy agresiva. Es, por supuesto la opinión de niñas no precisamente expertas en el tema del manejo de las cosas de la opinión pública, que de todas formas no puede desechar olímpicamente y sabré tener en cuenta.

Pero mientras rumiaba en mi interior sus consejos  y a la vez hacia registro diario de las noticias de la forma como los muy orondos supuestos honorables concejales han hecho todo tipo de triquiñuelas para amarrar de manera torticera la elección del contralor de Bucaramanga y también el de Floridablanca en su favor, yo me preguntaba cómo no recurrir a expresiones airadas para repudiar tales actos.

La teoría dice que los concejales son la expresión de una comunidad determinada y que ellos deberían ser los más claros exponentes de las virtudes cívicas y sociales de ese conjunto de personas a los que representan, pero eso entre nosotros hace mucho pero mucho rato dejo de ser cierto. Que representan al pueblo en esas curules es un cuento chino que no se lo come sino el más ignorante de los mortales. Y yo que llevo más de 45 años haciendo periodismo político y cubrí las recientemente pasadas elecciones, sé que a muchos de esos tales concejales la victoria les costó muchos pero muchos millones de pesos por curul. ¿Inversiones multimillonarias hechas solo por un profundo desprendimiento democrático? No nos crean tan pendejos…

Ahora bien, lo más preocupante de todo esto es que la Constitución política vigente dice que una de las principales funciones de los contralores, municipales o departamentales, es vigilar del manejo fiscal de la entidad sobre la cual ejercen su jurisdicción, o sea ser el notario de que los dineros y el manejo de la función pública en general sea pulcra y eficiente. ¿Cuál es el afán pues para de antemano amarrar el nombre del designado que entre otras cosas también deberá vigilar a sus electores?

Yo no quiere publicar conclusiones –que las tengo bien claritas en mi cabeza- pero me parece que este tipo de forcejeos por torceré el pescuezo a la Ley no tienen ninguna buena presentación. Y no es un buen ejemplo para para invitar a hacia adelante a la muchachada para que no trate de violar la ley y las buenas maneras en todas las actitudes de su vida. Si desde las bajas, medianas y altas esferas gubernativas se da el ejemplo de que ser sucio paga, ¿qué le podemos pedir a nuestros jóvenes hacia adelante cuando queramos que no se vayan por el mal camino?

Y para terminar para mis hijas unas pequeñas líneas… Lo que gloso aquí es solo  comentarios sobre los más elementales principios del buen comportamiento que además están consignados en códigos y leyes de este controvertido país. Lo que pasa es que en esta nación las leyes son para los de ruanas y, claro, cuando los periodistas hacemos estos comentarios nos echamos encima más de un enemigo. Pero qué le vamos a hacer, mis niñas, para bien o para mal esta fue la vocación que escogimos en la vida… me hubiera gustado ser astronauta, pero no pude.