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ECONOMÍA: EMPEZAMOS MAL

Luis Carlos Vélez

Por Luis Carlos Vélez http://www.elespectador.com El año económicamente para Colombia empezó mal. Terminamos el 2016 a las patadas, con una reforma tributaria rechazada por todos pero con la esperanza de que pudiera cumplir con su objetivo primordial, que era el de convencer a las calificadoras de riesgo de que la nación está cumpliendo con la tarea de cuadrar sus finanzas para seguir siendo un lugar confiable para atraer inversión y tener condiciones internacionales óptimas de endeudamiento.

Sin embargo, a pocos días de iniciado el 2017 llegó el primer tortazo: la calificadora de riesgo Fitch Ratings publicó sus perspectivas bancarias para el año y de entrada le bajó la perspectiva a Colombia pasándola de estable a negativa. Su argumento fue que “las perspectivas más débiles en el mediano plazo resultarán en un deterioro cíclico en los indicadores de calidad de préstamos en los bancos, especialmente en los segmentos más riesgosos de consumo y microfinanciero” y que “como resultado, los índices de Capital Base según Fitch (FCC, por sus siglas en inglés) a nivel consolidado son débiles en comparación con los de sus pares internacionales (bancos comerciales universales que operan en entornos calificados en la categoría bbb)”. Todo un gancho de izquierda para el ministro Cárdenas, que estuvo la semana pasada de ronda en Nueva York explicando que habíamos hecho la tarea bien hecha y solicitando (rogando) para que no nos bajen la calificación ni la perspectiva crediticia.

El segundo golpe vino de parte Richard Francis, un analista de Fitch entrevistado por el portal www.financecolombia.com. El experto, quien habló tras la reunión con Cárdenas, dijo que aunque la reforma fue importante para el país para enfriar sus preocupaciones de deuda y garantizar el mediano plazo, es muy pronto para tomar una determinación en términos de calificación hasta que se conozca cuál es realmente el efecto en términos de recaudo del aumento del IVA del 16 % al 19 %. Como quien dice: del dicho al hecho hay mucho trecho.

En su cuenta de Twitter, tras los encuentros con las calificadoras de riesgo, el ministro Cárdenas dio un juicioso balance sobre las reuniones. Cada uno de sus trinos fue acompañado de un video explicativo que concluyó con un mensaje esperanzador. Sin embargo, la palabra final de cada una las reuniones está por venir. Standard and Poors, que recibió el mensaje de que Colombia ha hecho todo lo necesario para consolidar su calificación BBB con perspectiva estable, dará un reporte esta semana. Fitch necesitará por lo menos tres meses para tener una buena idea de los efectos de la reforma, aunque el ministro Cárdenas reveló que la evaluación saldrá a finales de febrero. Y Moody’s no dio luces sobre pronunciamiento.

La reforma tributaria fue vendida por el gobierno con dos objetivos claros: evitar la baja en la calificación de riesgo y aumentar la base tributaria. Lo primero, como lo acabamos de exponer, es una apuesta muy difícil que inicialmente no está dando buenas señales, y lo segundo, la peluquiada del proyecto en el Congreso dejó un Frankenstein  que terminó, como siempre, cobrándoles más impuestos a los que siempre pagan. Lo peor es que la cosa salió tan mal, que el año pasado el propio Gobierno ya aceptó que no descarta que en el mediano plazo sea necesaria otra reforma tributaria. Esto salió mal, muy mal.