Editorial

Editorial: AUSPICIANDO EL VICIO…

WILFREDO2014-baja bbPor Wilfredo Sierra Moreno.  

Este es un país bien subgéneris en donde mientras en el discurso oficial se habla de propiciar el respeto a la Ley y las buenas costumbres, en la práctica de algunos sectores de la desconcertante dirigencia nacional se auspicia, ni siquiera subrepticiamente sino de frente, el vicio y los negocios de dudosa ortografía, sencillamente porque esas actividades dan plata.

Después de que los gremios nacionales se dieron la pela luchando contra la ley seca para frenar los desafueros de los hinchas desadaptados del fútbol, ahora el genio de la irresponsabilidad y la inconsecuencia, el señor Petro, le ha dado por determinar extender las horas de consumo de licor y rumba hasta las 6 de la mañana en Bogotá, teóricamente porque esta sería la única forma de combatir ciertos lugares clandestinos de rumba en la capital, en beneficio de los negocios legalizados para vivir del vicio, la rumba y la desgracia que propician los irresponsables de todos los pelambre.

Viniendo del “revolucionario” señor Petro, tal locura no es de extrañar, porque él ha sido el encargado de propiciar en su favor la violación de todas las normales legales y éticas, tratando de vender la idea de que el anarquismo es la mejor forma de cambiar este país, desconcertante idea que es auspiciada muy soterradamente por la curiosa dirigencia empresarial que sostiene la  curiosa teoría que tratando de que se gane plata, todo vale.

Para nadie es un secreto que tratándose de el germen de los hechos violentos que se dan los fines de semana, el consumo de licor en sitios legales e ilegales e inclusive en las tiendas que no tienen permiso para convertirse en cantinas después de cierta hora del día,  es la principal causa, y que es muy difícil controlar la violencia, las riñas, la delincuencia y todos estos problemas mientras los sitios donde se vende trago se multiplican desconcertantemente.

Pero además para las autoridades y los analistas no cretinos no es un secreto que junto al licor el consumo de sustancias alucinógenas corre parejo en ciertos de estos negocios “legales” y que  el mercadito da plata y mucha, lo que parece que es lo único que importa a ciertos exponente de una no muy ética dirigencia social y política.  Ah y claro, además paralelo a esto el negocio de la prostitución, la de mayores e infantil, funciona igualmente sobre ruedas, y ¡desde luego!, da plata, mucha plata, lo que no puede ser un argumento miserable para seguir auspiciando del predominio de la violencia y la ilegalidad de parte de estas modernas y no muy atractivas versiones de un Rico McPato que creería que todo vale con tal llenarse los bolsillos de plata.

¿No es ese la clásica filosofía de nuestra mafia y delincuencia criolla, que tanta vida e inseguridad ha originado en este país? Pero claro, se trata del iluminadísimo señor Gustavo Petro,  gracias al cual toda la estructura institucional y legal del país hay que desconocer, para tener feliz a tan peripatético aspirante a ser Presidente de Colombia,  que aspira a llevar a la nación  al reino de la locura y la estupidez.